El hacinamiento que hay en las cárceles ha generado alarma en las autoridades sanitarias del país, quienes apuntan a las medidas de prevención para garantizar la salud de las personas privadas de libertad.
Datos de la Dirección General del Sistema Penitenciario indican que, en el país, hay 17 cárceles que albergan a una población que supera las 17 mil personas, lo que duplica la capacidad física instalada para su atención.
Felicia Tulloch, subdirectora general de Salud del Ministerio de Salud, aseguró que la aglomeración que se registra en las cárceles panameñas “representa un riesgo para la salud de estas personas”.
De hecho, indicó que actualmente se ha identificado a 153 personas con virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH) y 53 con tuberculosis.
“A estas personas se les garantiza un tratamiento gratuito; sin embargo, el reto es reducir la posibilidad de transmisión”, afirmó.
La situación fue reconocida por Mario Chan, director general del Sistema Penitenciario, quien detalló que del total de personas privadas de libertad, el 40% ha sido condenado y un 60% aún está en proceso.
Sin embargo, señaló que actualmente se trabaja para mejorar las condiciones carcelarias de los privados de libertad, a través de la implementación de varios programas de capacitación y reinserción social, la construcción de nuevas cárceles y la reforma penitenciaria que se ha planteado el Órgano Ejecutivo.
Las declaraciones de ambos se dieron durante un taller que se realizó ayer sobre medidas de prevención de VIH y tuberculosis en las cárceles.