Pese al crecimiento económico, el derecho a la salud regulado en los convenios internacionales suscritos por el país como un derecho humano, no es efectivo para toda la población. En esa línea, las campañas políticas presidenciales proclaman que han hecho la tarea de evaluar y proyectar su mejora desde una visión políticamente correcta y abarcadora.
El primer objetivo de desarrollo del milenio de las Naciones Unidas busca evitar el retraso en el crecimiento por desnutrición, que produce daños físicos y mentales irreversibles. Sin embargo, Panamá (el país con el índice de desarrollo humano más alto de Centroamérica) también es “el Panamá de los niños y niñas desnutridos, con una distribución altamente desigual de la riqueza y las oportunidades”. Así lo destaca el Informe de Desarrollo Humano 2014, para el país, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Algunas regiones del istmo, como las comarcas o la provincia de Bocas del Toro, mantienen niveles de desarrollo tan bajos como los que tienen países con economías como las de Bangladesh o Nicaragua. El PNUD reveló que algunos niños panameños no reconocen los colores, no pueden mantener el equilibrio, ni mucho menos leer. La salud en el istmo de los rascacielos, no es igual para todos.
reforma estructural
Los aspirantes al Palacio de las Garzas prometen cambios de fondo para revolucionar el sistema de salud. Juan Carlos Navarro, candidato presidencial del Partido Revolucionario Democrático, se compromete en su plan de gobierno a crear un instituto de regulación y control de medicamentos. No obstante, deja intacta la actual relación entre la Caja de Seguro Social (CSS) y el Ministerio de salud (Minsa), así como el esquema de aseguramiento.
Juan Carlos Varela, líder de la alianza “El pueblo primero”, formada por el Partido Panameñista y el Partido Popular, apuesta por un sistema nacional único de salud pública, con acceso universal, que se arriesga a calificar de “garantizado” y basado en el derecho a la salud.
Genaro López, el candidato del Frente Amplio por la Democracia, va mucho más allá y propone que el Estado asuma el costo total de la atención de los beneficiarios de la CSS. Plantea, además, modificar la ley orgánica de la Caja, a fin que sean las mismas organizaciones representadas en la junta directiva de la entidad las que puedan remover a sus representantes (potestad actual del Ejecutivo), en una especie de revocatoria de mandato gremial, que les daría mayor control sobre los directivos “rebeldes”.
Por su parte, el independiente Juan Jované, que fuera director de la Caja de Seguro Social durante el gobierno de Mireya Moscoso (quien luego lo destituyó acusándolo de desestabilizar el país e incapacidad manifiesta), aboga por un sistema basado en el derecho humano a la salud con acceso universal, garantizado y de calidad, con la participación de la gente.
El abanderado de la nómina “Unidos por más cambio”, integrada por los oficialistas Cambio Democrático y Movimiento Liberal Republicano Nacionalista, José Domingo Arias, no propone mayores reformas estructurales en salud, aunque sí impulsa la creación de un ministerio de enseñanza superior que modernizaría las facultades de Medicina y Enfermería de la Universidad de Panamá. La propuesta no dice cómo interactuaría la nueva cartera respecto a la autonomía universitaria, ni si el “mejoramiento” involucra el traslado de partidas del gobierno central a la universidad.
de elefantes blancos
Pese a que desde el último mandato presidencial de Belisario Porras (1920-1924), se dan polémicas sobre hospitales de gran volumen, lo cierto es que los candidatos planean ambiciosas infraestructuras que incrementarían la deuda del Estado, sin garantías de dotarlas de equipos y personal especializado, señalan algunos consultados.
Varela ofrece 15 centros de salud y cuatro hospitales nuevos: el oncológico de Chiriquí, el infantil de provincias centrales y dos hospitales generales regionales.
Arias proclama “el éxito” de la ciudad hospitalaria iniciada por el gobierno de Ricardo Martinelli a un costo de más de $500 millones, cuya ubicación es considerada poco accesible. El exministro de Vivienda promete construir, además, tres hospitales: el materno fetal, y los nuevos Hospital del Niño y Oncológico Nacional.
Navarro, al igual que sus competidores, construiría un hospital en Arraiján, un Instituto Oncológico y el Hospital del Niño, advirtiendo de que auditará las especificaciones, costos, contratos y adendas de las infraestructuras e instalaciones en salud recién construidas, en construcción, o en procesos de licitación, tramitados por el actual gobierno.
´plus´ medicinal
Los subsidios vienen en combo y las medicinas no se quedan por fuera de los planes que intentan paliar el desabastecimiento y la tristemente mala reputación de los fármacos oficiales.
Arias ofrece “medicinas a los 70”. Al mismo estilo de proyectos de igual etiqueta, el oficialista inauguraría “jumbo farmacias”. Lo que no se explica es si no se reproducirán los mismos cuestionamientos sobre precios, origen y disponibilidad.
Navarro pondría en marcha el “Plan Medicinas 100”, que no sería exclusivo para los mayores de 100 años, sino que se aplicaría en la población de extrema marginación, según se desprende de su plan de gobierno.
Varela planea de manera general crear una oficina de asistencia económica para casos humanitarios, mas no contempla acciones concretas para el grueso de los usuarios.
Estos tres candidatos dedicaron muchas líneas a la medicina preventiva desarrollada por médicos generales de cabecera, para romper con la dependencia de los especialistas, aunque sin mayores proyecciones de viabilidad.
expertos cuestionan
Para Rigoberto Centeno, médico especialista y presidente de la Sociedad Panameña de Salud Pública, “un alto porcentaje de las acciones propuestas por la campaña de Juan Carlos Navarro “ya se ejecutan” , ya que proponen renombrar o ponerle otro nombre a lo que ya existe, hecho que “tiende a repetir o duplicar acciones y programas”. No obstante, resalta que el candidato perredista se ha comprometido a “no privatizar la salud pública”, con una estrategia de mejora de la gerencia y eficiencia.
Centeno recomienda que se explique cómo se hará y cuánto costará la iniciativa.
Según Centeno, la carrera sanitaria, los mecanismos para mejorar la calidad y seguridad de la atención, las garantías para el acceso universal y la participación ciudadana en la salud son temas que no están presentes en la campaña del “Panamá pa lante y no pa tras” y su omisión constituye “un problema serio”, indicó.
Del plan de Varela, Centeno señala “un detalle notable”, como es la existencia de aparentes contradicciones, tales como la propuesta de modernización de la carrera sanitaria, “cuando la misma no existe”, lo que refleja “cierta ignorancia del sistema actual de salud”.
Para el experto, la propuesta del FAD es antipopular y antiequitativa, ya que plantea “un retroceso en el derecho a la salud y el derecho universal a la seguridad social”, que constituye “un derecho humano y no un beneficio únicamente de los trabajadores con contrato”, indicó Centeno.
Respecto al plan de gobierno de Juan Jované (único candidato independiente del cual se pudo obtener propuestas de salud), Centeno considera que es la mejor propuesta, desde el punto de vista técnico, de eficacia y eficiencia, mas se requeriría “de un enorme liderazgo político y apoyo popular para desarrollar estas reformas”.
No obstante, Centeno no cree que el candidato por la libre postulación Juan Jované disponga de este capital, ya que es uno de los candidatos “más débiles electoralmente hablando”, indicó.
la oferta oficialista
Para el experto en salud pública, la campaña de Arias aumenta los beneficios para las personas sin seguro social de salud, con subsidios tales como “medicamentos a los 70”, creando un programa inmenso y alternativo que segmentaría más el sistema.
A su juicio, lo más conveniente sería integrar estas personas a la CSS, pagando el Estado la cuota obrero patronal.
Centeno indica que el plan de la nómina Arias- Martinelli carece de metas u objetivos concretos, no impulsa un modelo de prestación de carácter nacional, ni propone fortalecer la regulación del sector.
El presidente de la Asociación Nacional de Salud Pública calificó el plan oficialista de “insostenible en el tiempo y fragmentador de la acción del Estado en materia de salud”.
SALUD DE SEGUNDA
El médico Julio Osorio, excoordinador de la Comisión médica negociadora nacional (Comenenal), indica que la promesa de José Domingo Arias, de continuar con los “enlaces comunitarios para salud” , extiende el apoyo a un sistema que a través de “giras” ha venido atendiendo a las comunidades indígenas y apartadas, y que en 10 años no ha cambiado su realidad de marginalidad. A juicio de Osorio, el sistema de giras propuesto por la nómina oficial perpetúa una calidad de atención que correspondería “a panameños de segunda clase”.
Opina el experto que estos programas se usaron en los años 70, cuando no se podía brindar nada más, y lo correcto sería “avanzar en la construcción de una verdadera red de atención que llegue hasta esos lugares apartados”.
Muchos de los proyectos hospitalarios a los que daría continuidad Arias, se construyeron en este gobierno “sin apegarse a criterios técnicos de focalización de las necesidades reales” y “sin tener un verdadero diagnóstico situacional”, indicó el dirigente médico.
Para Osorio, “es difícil creer en un gobierno que ha hecho de todo para traer trabajadores de la salud extranjeros como mano de obra barata, como paso preparatorio para maximizar ganancias, al dar concesiones administrativas”, que constituyen la antesala de un “flagrante” proyecto de privatización.