La demolición del Centro de Salud de San Isidro, en el distrito de San Miguelito, para edificar un policentro afecta desde el pasado 1 de marzo a las personas de esta comunidad y sectores aledaños, ya que deben trasladarse a instalaciones más lejanas en busca de atención.
El proyecto, que tiene un costo de 25 millones de dólares y lleva adelante el Consorcio Policentro San Isidro (integrado por Alca Holding International e Ingeniería Ger, S.A.), se prevé que beneficie directamente a una población de 40 mil 500 habitantes de sectores como Santa Librada, Omar Torrijos y San Isidro, en el distrito de San Miguelito.
También dará servicio a residentes de los corregimientos de Panamá norte, como Chilibre, Las Cumbres, Alcalde Díaz, Caimitillo y Ernesto Córdoba Campos.
Por el momento, esta población que requiere atención debe trasladarse a los centros de salud de Torrijos Carter, Amelia Denis de Icaza, Nuevo Veranillo y Alcalde Díaz, incluso al Hospital Susana Jones Cano, de la Caja de Seguro Social en Villa Lucre, ya que tampoco cuentan con el Hospital Integral San Miguel Arcángel (Hisma), pues se encuentra cerrado desde hace un año por contaminación en los acondicionadores de aire.

Entre esos pacientes está Rosa Telles, jubilada de 68 años de edad, quien desde que en marzo pasado cerró el centro de salud de San Isidro acude al de Alcalde Díaz. Telles expresó que podría utilizar una instalación de la Caja de Seguro Social -como la Policlínica Dr. Generoso Guardia, ubicada en Santa Librada- cercana a San Isidro, pero siempre está saturada de pacientes.
Por ello, Telles debe recorrer unos 40 minutos hasta el Centro de Salud de Alcalde Díaz cuando requiere atención médica.
La directora de la regional del Ministerio de Salud en Panamá Norte, Iluzca Moscoso, reconoció que desde que se cerró el Centro de Salud de San Isidro se duplicó el número de pacientes en Alcalde Díaz, lo que atribuye a que es una ruta accesible.
Detalló que el centro de salud comenzó en 2016 con una jornada extendida de cuatro horas, la cual el año pasado extendieron a ocho, es decir, que ahora atienden de 7:00 a.m. a 11:00 p.m.
Moscoso sostuvo que en esta instalación atendían por día a unas 60 personas, y desde el cierre del Centro de Salud de San Isidro, hace seis meses, la cifra de pacientes se ha elevado a 150 entre la tarde y la noche.
Otro aspecto que cambió, relató la funcionaria, son las atenciones de urgencia. Antes eran por enfermedades, y ahora se han sumado heridos por arma de fuego, arma blanca y atropellos.

Carmela Pérez, una residente de Alcalde Díaz, prefiere trasladarse hasta la policlínica Presidente Remón Cantera, en el corregimiento de Santa Ana, distrito de Panamá, para ahorrarse la odisea que implica buscar un cupo con el hacinamiento que hay a diario.
Ir hasta la ciudad puede tomarle una hora y media en transporte público.
Recordó que no tienen en el área de San Miguelito y Panamá norte un hospital de tercer nivel, los llamados hospitales de referencia o altamente especializados.
Avance de la obra
El proyecto en San Isidro tiene apenas un 10% de avance; está en la etapa de remoción de tierra.
El pasado 3 de septiembre, durante una comparecencia a la Asamblea Nacional para hablar sobre el Centro de Salud de San Isidro y el Hisma, el ministro de Salud, Miguel Mayo, manifestó que la obra estará lista en septiembre de 2019. También afirmó que el Hisma reanudará los servicios de atención y hospitalización en noviembre próximo.

El director regional del Ministerio de Salud en San Miguelito, Juan Biebarach, alegó que la construcción de este policentro es importante, porque será la única instalación de atención primaria que contará con un sinnúmero de especialidades, así como un cuarto de urgencias bien equipado para brindar atención las 24 horas del día.
Sobre el hacinamiento que deben sufrir los usuarios, adujo que para suplir el vacío temporal por el cierre de esta instalación se extendieron horarios en instalaciones de Torrijos Carter y Amelia Dennis De Icaza.

