El senador Bernie Sanders logró ayer dos importantes victorias en las primarias del Partido Demócrata en Washington y Alaska, y con ello mantiene el impulso de su campaña por la nominación presidencial para las elecciones de noviembre próximo.
Una victoria en Washington era considerada esencial por el comité de campaña de Sanders , ya que precisa reducir la desventaja que lo separa de la exsecretaria de Estado Hillary Clinton en el número de delegados a la convención.
De acuerdo con las proyecciones, en Alaska Sanders aplastó a Clinton con el 79% de los votos, aunque ese territorio distribuye un número modesto de delegados a la convención. En Washington habría obtenido el 74%, según el diario The New York Times. En esta jornada, los demócratas también realizan caucus en Hawái, mediante voto secreto.
“Estamos haciendo significativos avances en el liderazgo de la secretaria Clinton, y tenemos un camino a la victoria”, manifestó Sanders en un discurso en Madison, Wisconsin.
De acuerdo con Sanders, era previsible que su campaña “tendría momentos difíciles políticamente en los estados del sur del país. Se trata de una región muy conservadora”. Sin embargo, “sabíamos que las cosas cambiarían una vez que la campaña se moviera hacia los estados del oeste”, alegó.
En Madison, Sanders saludó que los números disponibles confirman que su campaña se apoya fuertemente en el voto de los electores con menos de 45 años. “Cuando decimos que tenemos el apoyo de los jóvenes, no hablamos apenas de los más jóvenes. Estamos hablando de un margen considerable de apoyo entre personas de 45 años de edad o menos”, manifestó.
Como el partido distribuye sus delegados en forma proporcional, Sanders precisa vencer en primarias por un enorme margen para reducir su desventaja, ya que aun en la derrota, Clinton sigue sumando delegados.
El senador, que se autodefine como un demócrata socialista, realizó tres grandes actos en el estado de Washington durante la semana. En Seattle congregó a una multitud en un estadio de béisbol. “¡Necesitamos una revolución política!”, apuntó tras criticar la brutalidad de la policía, el bajo salario mínimo, las deudas que agobian a los estudiantes y otros males del país.
El viernes, en Portland, la ciudad más populosa de Oregon, que se pronunciará en mayo, indicó: “Si la participación es fuerte en Washington saldremos muy bien”. Sanders citó encuestas que lo señalan como holgado ganador si compite contra el republicano Donald Trump en las presidenciales de noviembre. “Pensar en Trump en la Casa Blanca provoca extrañas reacciones (...), que generan náuseas y otros síntomas. Pero la buena noticia es que Donald Trump no será presidente de Estados Unidos”, aseguró.
