El presidente Juan Manuel Santos exhortó ayer a la comunidad internacional a que ayude a Colombia a erradicar las minas antipersonas que plagan el país, tras 52 años de conflicto armado con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y ante la inminente firma del acuerdo de paz el 26 de septiembre.
“Después de la paz comienza lo difícil: la construcción de esa paz”, declaró el mandatario ante cancilleres y altos funcionarios de una treintena de países presentes en una reunión en Nueva York con el fin de recaudar fondos para la iniciativa.
Santos habló de las “nefastas” consecuencias de las minas y mostró a los presentes una guía que dijo es usada en escuelas de Colombia para que los niños sepan por dónde caminar y las eviten.
La conferencia de ayer, organizada por Estados Unidos (EU) y Noruega, sirvió para que los países interesados en ayudar en proyectos de desminado en Colombia hablaran de la aportación que harán. El secretario de Estado de EU, John Kerry, dijo que su país contribuirá con $36 millones, y el canciller noruego Borge Brende indicó que el suyo aportará $22 millones.
Según cifras del Gobierno colombiano, desde 1990 han registrado al menos 11 mil incidentes de minas antipersonas, con civiles y militares como víctimas. Es el segundo país con más minas después de Afganistán.
Kerry habló del drama que supone para un país tener minas, y citó ejemplos como Camboya o el continente africano. “Diferentes países, diferentes épocas, pero la misma trágica historia”, afirmó. También destacó que más de una veintena de países se han comprometido a ayudar, entre ellos la Unión Europea como bloque.
Al final del día se anunció que se logró una contribución total de $105 millones.
Santos fijó como meta el año 2021 para que el país esté libre de estas minas.
Mientras, en las selvas de Colombia continúa la reunión de las FARC en la que debaten el acuerdo de paz.
“Estamos sintiendo un respaldo muy fuerte a todo el trabajo que hemos realizado en La Habana. Es un apoyo total a lo que logrado en la mesa de conversaciones”, afirmó Iván Márquez, jefe negociador de la guerrilla.
