El presidente Juan Manuel Santos cosechó ayer los frutos de seis años de lucha pacífica para firmar la paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El Comité Noruego del Nobel le otorgó a Santos el máximo galardón a la lucha por la paz, al reconocer tres aspectos fundamentales que le hacen merecedor del premio: Sus decididos esfuerzos por poner fin a una guerra de más de 50 años, que inició negociaciones que terminaron en un acuerdo de paz firmado el pasado 26 de septiembre y que, a pesar del resultado del plebiscito, que rechazó el texto firmado –6.4 millones (50.21%) votaron no– sigue decidido a sellar la paz y para ello ha llamado a un amplio diálogo nacional.
“Es la firme creencia del Comité que el presidente Santos, a pesar del mayoritario voto “no” en el referéndum, ha traído el sangriento conflicto mucho más cerca de una solución pacífica, y que gran parte del trabajo de base se ha establecido tanto para el desarme verificable de las FARC y un proceso histórico de la fraternidad y la reconciliación nacionales. Sus esfuerzos para promover así la paz cumplen los criterios y el espíritu de la voluntad de Alfred Nobel”, señala el comunicado disponible en el sitio nobelprize.org.
Santos fue elegido entre 376 candidatos, de los cuales 228 eran personas y 148, organizaciones. La cifra de postulados en 2016, fue de acuerdo a la organización, la más alta en la historia. En 2014, por ejemplo, hubo 278.
La coordinadora del Comité, Kaci Kullman Five, dio lectura al comunicado –en Oslo– que, en otro de sus párrafos señala que el “premio también debiera ser visto como un tributo al pueblo colombiano que, a pesar de las grandes dificultades y los abusos no se dio por vencido en su esperanza de lograr la paz y a todas las partes que han contribuido al proceso de paz”. “El referéndum no fue un voto a favor o en contra de la paz. Lo que el “no” rechazó no es el deseo de paz, sino el acuerdo pactado”.
SANTOS AGRADECE
En una alocución transmitida en directo desde la Casa de Nariño, el mandatario colombiano manifestó que su hijo, Martín, lo despertó muy temprano con la noticia, agradeció la “honrosa distinción”, dijo que la recibía con humildad y que el premio también era un tributo a todas aquellas personas que han contribuido a que estén a punto de lograr esa paz tan anhelada y mencionó a los negociadores de ambas partes y a todas las personas e instituciones que los han apoyado en este proceso. “Colombianos, este premio es de ustedes, es por las víctimas y para que no haya una sola víctima más, un solo muerto más, debemos reconciliarnos y unirnos para culminar este proceso y comenzar a construir una paz estable y duradera. Recibo este reconocimiento (...) como un mandato para seguir trabajando sin descanso por la paz. A esta causa dedicaré todos mis esfuerzos por el resto de mis días. Los invito a todos a que unamos nuestras fuerzas (...) en este gran propósito nacional, para que así todos ganemos el más importante premio, la paz de Colombia”, afirmó.
REACCIONES
Santos, quien siendo ministro de Defensa en el gobierno de Álvaro Uribe, enfrentó con las armas a las FARC, golpeando fuertemente a su liderazgo, recibió felicitaciones de mandatarios de todo el mundo y de organismos internacionales.
La directora de la Unesco, Irina Bokova, emitió un comunicado en el que señaló que el galardón es “una invitación a todos a renovar su compromiso por la paz” y que “rinde además tributo a la audacia y la perseverancia del presidente Santos y a todos aquellos que buscaron construir la paz día tras día, paso a paso, para sanar las heridas del país, en sus familias y comunidades”.
“Felicitamos al presidente Santos y esperamos que este importante reconocimiento fortalezca los esfuerzos en Colombia para lograr un acuerdo de paz con un sólido componente de justicia, que siente las bases de una paz duradera luego de más de medio siglo de violencia brutal”, manifestó José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch, quien el pasado 23 de septiembre envió una carta al mandatario en la que le expresó que el componente de justicia del acuerdo original contenía deficiencias fundamentales que pudieron cercenar de manera severa el derecho a la justicia de víctimas incontables de graves abusos y que esto haría mucho más difícil para Colombia construir una paz duradera y que esas deficiencias pudieran ser arregladas en esta nueva etapa del proceso.
El Gobierno español reaccionó a través del ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo. “Es una magnífica noticia”, esperamos que esto sea “un incentivo para que todos los partidos y fuerzas políticas en Colombia sigan negociando” con el fin de alcanzar la paz, apuntó García-Margallo.
Luego de extender sus felicitaciones, el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, anunció que hablará con Uribe para buscar soluciones tras el rechazo al acuerdo de paz.
La paquistaní Malala Yousafzai, premio Nobel de la Paz en 2014, elogió la distinción a Santos. “Más que nunca, necesitamos líderes valientes que planten cara al extremismo, que creen una visión de la paz y trabajen hasta conseguirla”, afirmó. “En un año de tanta violencia, pérdidas y desesperanza, el presidente Santos nos recuerda que tenemos que trabajar para acabar con el sufrimiento y nunca renunciar a la paz”, remarcó la muchacha de 19 años, que se salvó milagrosamente de un atentado talibán en el noroeste de su país y que ahora vive en el Reino Unido.
El secretario general de la ONU, Bak Ki-moon, quien fue testigo de la firma del acuerdo entre Timoleón Jiménez, Timochenko, y Santos, en Cartagena, también emitió palabras de elogio al mandatario colombiano. Este premio que llega en “un momento crucial (...) trae esperanza y aliento necesarios a la población colombiana”, adujo Ban, quien agregó que el proceso “fue demasiado lejos para retroceder ahora” y “debería inspirar a nuestro mundo”.
Timochenko fue incluyente en su felicitación. “Felicito al presidente Juan Manuel Santos, a garantes Cuba y Noruega, acompañantes Venezuela y Chile sin los cuales sería imposible la Paz”, dijo a través de Twitter.
Mauricio Rodríguez, cuñado y consejero de Santos desde hace más de 20 años, manifestó que la paz con las FARC “requería coraje, audacia, perseverancia y mucha estrategia y que esas son las cualidades y fortalezas de Santos”.
