La coordinadora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, María de la Luz Estrada, se mostró satisfecha con el mensaje que el papa Francisco mandó el sábado a la jerarquía católica y política para que no se dejaran corromper y se acercaran más a los creyentes, pero echó en falta un discurso más contundente en el suburbio de Ecatepec ayer. “Lamentamos que no hubiera un mensaje fuerte de solidaridad a las familias de víctimas de feminicidios y desapariciones” ni referencias “a la discriminación de las mujeres”. “Se está quedando en lo general ante problemas muy concretos”, dijo ayer. Lucía Ramírez, maestra residente en este suburbio fue más condescendiente. “Somos gente buena, pero los traficantes de muerte se han apoderado de Ecatepec. Como él dice, con el diablo no se dialoga”, dijo.
Señalamiento insuficiente
15 feb 2016 - 06:29 AM