El presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo surcoreano, Moon Jae-In, se comprometieron a ejercer “una mayor presión” sobre Pionyang, anunció Seúl ayer domingo, dos días después de un nuevo disparo de misil balístico norcoreano.
En una conversación telefónica, Moon y Trump “condenaron profundamente” el nuevo disparo de misil realizado el viernes por Corea del Norte.
“Ambos dirigentes acordaron ejercer una mayor presión y más concreta para que el régimen norcoreano entienda que más provocaciones solo lograrán reforzar el aislamiento diplomático y las presiones económicas que llevarán a su hundimiento”, declaró la presidencia surcoreana en un comunicado.
El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó el pasado lunes por unanimidad una nueva resolución de sanciones para obligar a Corea del Norte a renunciar a sus programas balístico y nuclear.
Corea del Norte afirma verse obligada a desarrollar armas nucleares susceptibles de alcanzar el territorio estadounidense a causa de la amenaza que Estados Unidos hace planear en su opinión sobre su propia existencia.
El líder norcoreano Kim Jong-Un aseguró que el disparo del viernes permite aumentar “la potencia de combate del arma nuclear”, informó la agencia oficial norcoreana KCNA. Kim ha amenazado al territorio estadounidense de Guam y ha disparado dos misiles por encima de Japón
Trump informó que habló por teléfono con Moon sobre el Rocket Man (El hombre de los cohetes), una aparente alusión al líder norcoreano Kim Jong-Un.
Agotadas las opciones
La embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, Nikki Haley, dijo ayer domingo que el Consejo de Seguridad del organismo ha agotado sus opciones para frenar el programa nuclear de Corea del Norte y que Washington podría tener que dejar el asunto en manos del Pentágono.
“Básicamente, hemos agotado todas las cosas que podemos hacer en el Consejo de Seguridad hasta este momento”, dijo Haley a la cadena CNN, y añadió que estaría bastante conforme con entregar el tema al secretario de Defensa, James Mattis. “Estamos tratando con todas las otras posibilidades que tenemos, pero hay muchas alternativas militares sobre la mesa”, sostuvo.
Los comentarios de Haley sugieren que EU no se retracta de su amenaza de emprender acciones militares contra Corea del Norte.
