A ocho meses de que la selección nacional debute en un Mundial de fútbol, muchos se preguntan, ¿a qué va Panamá a Rusia?
¿Irá solo a participar?
¿Tres partidos y listo, ya jugamos en nuestra primera copa del mundo?
Si le preguntamos al técnico del equipo, el colombiano Hernán Bolillo Gómez, el objetivo es claro.
“Panamá va al Mundial a aprender”.
Una frase que el líder del banquillo panameño arrojó solo días después de la histórica clasificación durante su participación en el programa Fuera de Juego, de ESPN.
Bolillo reconoció que también mencionó dicha frase luego de guiar a Ecuador a su primer Mundial en Corea y Japón 2002, y que despertó ciertas molestias en algunos sectores de la prensa y fanaticada, que no se contentaban con el discurso del entrenador.
Pero, ¿cuál debe ser la misión de Panamá?
Para Aníbal Godoy, volante del onceno nacional, el objetivo debe ser centrarse en demostrar el crecimiento del fútbol panameño.
“No solo es ir allá y decir que fuimos a nuestro primer Mundial y ya”, recalcó Godoy en una entrevista para ESPN.
Ahora, si revisamos la historia reciente de cómo les fue a las selecciones del área de Concacaf en su primera participación en un Mundial, nos encontramos con todo tipo de escenarios.
Desde goleadas hasta actuaciones heroicas.
Si vemos a El Salvador en su primer Mundial, el de México 1970, hallamos un estreno agridulce.
Los salvadoreños perdieron sus tres partidos y se fueron sin gritar un gol en lo que fue la primera participación de una selección centroamericana en una copa del mundo de la FIFA.
Fue derrota por goleada en su debut ante Bélgica por 4-0, luego otro revés en el estadio Azteca a manos del anfitrión México por 4-0, y cerró su participación cayendo 2-0 contra la desaparecida Unión Soviética.
Pero esto no significa que no se puede competir.
Honduras y Costa Rica mostraron imágenes muy diferentes en sus debuts.
Los hondureños estuvieron muy cerca de superar la ronda de grupos en su estreno en el Mundial de España 1982.
Primero, igualó 1 a 1 ante el local España, con gol del histórico Héctor Zelaya.
Después volvió a empatar con Irlanda del Norte 1-1 y cayó eliminada de manera angustiosa en el último partido al perder 1 a 0, debido a un tiro penal en los últimos minutos, frente a Yugoslavia.
La fortuna que no tuvieron los catrachos sí la tuvo Costa Rica en su recordada participación en Italia 1990.
Los ticos lograron pasar a la siguiente fase, tras derrotar a Escocia (1-0) y a Suecia (2-1), para avanzar como segundo del grupo, detrás de Brasil.
Después, en octavos de final, fueron aterrizados por la ya desaparecida Checoslovaquia por 4-1, pero no sin antes colocar el fútbol costarricense en el mapa mundial.
Otras primeras participaciones pasaron sin pena ni gloria, como la de Jamaica en Francia 1998 y la de Trinidad y Tobago en Alemania 2006.
Los Reggae Boyz, al menos, lograron ganar un juego al derrotar a Japón 2 a 1 en su último partido, tras perder ante Croacia (3-1) y Argentina (5-0).
En el caso de los Soca Warriors, pese a que no lograron celebrar un gol, sí vendieron caras sus derrotas con una decorosa participación, en la que sumaron un punto al igualar 0 a 0 ante la Suecia de Zlatan Ibrahimovic y Henrik Larsson. Sus otros dos resultados fueron derrotas ante Inglaterra y Paraguay, en idéntico marcador de 2-0.
Y regresando al Bolillo Gómez, su estreno con Ecuador en 2002 terminó dándole la razón al estratega colombiano.
Los ecuatorianos pagaron el derecho a piso con un último lugar en su grupo.
Se estrenaron con derrota 2-0 ante Italia, después cayeron ante México 2-1 y salvaron el honor con una inesperada victoria sobre Croacia por 1 a 0.
Esta actuación sirvió para que Ecuador tomara nota de qué se necesitaba para ser exitoso en una copa del mundo, y lo demostró al clasificar a la siguiente fase cuatro años más tarde, en Alemania 2006, donde cayó eliminado en octavos de final ante Inglaterra.
Dicen que la primera vez nunca se olvida. Y mientras Panamá se alista para escuchar su himno por primera vez en un Mundial, otra palabra repite mucho en estos días el técnico Gómez: “crecer”.
“Vamos a tratar de empezar nuestra historia en los mundiales de la mejor manera y ser un digno rival”, puntualizó.
La sorpresiva Senegal
El Mundial está lleno de historias heroicas. Una de esas es la selección de Senegal en el Mundial de Corea y Japón 2002.
Los africanos se presentaron al torneo con muy pocas expectativas, especialmente luego de verse en un grupo con el campeón del mundo en ese momento, Francia, junto a Dinamarca y Uruguay.
Vino el partido inaugural y sorprendieron a todo el mundo al derrotar a los franceses por 1 a 0.
Esa actuación los impulsó a realizar una de las participaciones más inesperadas, al avanzar hasta la ronda de los cuartos de final. Liderado por el delantero El Hadji Diouf, Senegal pasó como segundo de su grupo, tras igualar ante Dinamarca (1-1) y Uruguay (3-3). En los octavos de final, siguió la magia con la victoria en tiempo extra por 2-1 sobre Suecia, hasta caer eliminados en la fase de los cuartos de final en otro choque en tiempo extra ante Turquía por 1-0.
