Más republicanos rompieron filas ayer contra el candidato de su partido a la Casa Blanca, Donald Trump, advirtiendo que su virulencia y falta de experiencia política pueden poner en peligro a Estados Unidos.
Las otras personalidades que anunciaron que no votarán a Trump en la elección presidencial son exmiembros de la Agencia de Protección del Medioambiente, para quienes Trump “demostró una profunda ignorancia científica” y ha presentado el cambio climático como una broma.
William Ruckelshaus, quien fungió durante los mandatos de Richard Nixon y Ronald Reagan; y William Reilly, quien trabajó con el presidente George H.W. Bush, consideran que dar marcha atrás con iniciativas medioambientales sobre el clima “hará que el mundo retroceda décadas”.
“Los republicanos deberíamos estar impactados, o incluso en cólera, ante la idea de ver a Donald Trump repudiar todos esos avances”, escribieron en un comunicado difundido por el equipo de campaña de la candidata demócrata, Hillary Clinton.
Si resulta elegido, el magnate inmobiliario ha prometido que anulará el plan climático de Barack Obama y sacará a Estados Unidos del acuerdo de París en esta materia, además de relanzar el uso del carbón y la extracción de hidrocarburos en alta mar.
El anuncio de Ruckelshaus y Reilly se produce un día después de la publicación de una carta abierta de 50 republicanos que ejercieron importantes papeles en la seguridad nacional y que denunciaron la ignorancia e incompetencia de Donald Trump , quien según ellos sería “el presidente más peligroso de la historia estadounidense”.
La influyente senadora Susan Collins fue en el mismo sentido ayer, al afirmar que el candidato republicano “no merece” ocupar la Casa Blanca y que no lo apoyará. “Estoy consternada por su constante flujo de declaraciones crueles y su incapacidad para admitir sus errores o disculparse”, escribió Collins en una columna en el cotidiano The Washington Post.
Por otro lado, otro grupo de conservadores hizo circular un documento en el que exigen al Comité Nacional Republicano (CNR) que realice una reunión especial en la que Donald Trump pudiera ser reemplazado como candidato presidencial del partido.
Los organizadores, algunos de los mismos republicanos que intentaron evitar que Trump ganara la nominación del Partido Republicano, admiten que el esfuerzo tiene muy pocas posibilidades de concretarse. Pero temiendo un desastre el día de elecciones, han apelado ante miembros del CNR en todo el país en días recientes para que intervengan.
“Tiempos desesperados exigen medidas desesperadas”, escribió Regina Thomson, directora ejecutiva de un comité de acción política conocido como Proyecto Rendición de Cuentas del Partido Republicano, en un correo electrónico distribuido a miembros del CNR durante el fin de semana.
Trump ha preocupado a varios líderes republicanos en semanas recientes con una serie de controversias y peleas, en especial con los padres musulmanes estadounidenses de un capitán del ejército que murió en Irak y con republicanos prominentes que buscan ser reelegidos.
Trump cambió de rumbo y terminó apoyando al presidente de la Cámara de Representantes Paul Ryan, de Wisconsin, a los senadores federales John McCain de Arizona y Kelly Ayotte de New Hampshire.
