Ante la alerta nacional declarada por los grupos indígenas ngäbe buglé, luego de que la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos autorizara a Generadora del Istmo, que construye la hidroeléctrica Barro Blanco en el río Tabasará, ingresar a las zonas anexas de su influencia y seguir con la obra, ayer no hubo movimiento de maquinarias en el área ni aumentó la seguridad de la empresa.
Sin embargo, Julio Lasso, ejecutivo de la compañía, confirmó que se trabaja de día y de noche, con un 80% de avance, y que las primeras pruebas de llenado del embalse se harán en mayo, como está previsto.