Nidal Waked, Lista Clinton, Abdul Waked
Tomás Zafir, socio del comerciante Nidal Waked Hatum en Florida, Estados Unidos, ya no es parte de la investigación que las autoridades de este estado adelantan por la presunta comisión de los delitos de lavado de dinero y fraude bancario.
El juez Robert Scola, de la Corte del Distrito Sur de Florida, consideró que a Zafir se le privó de su derecho a optar por un juicio abreviado, consagrado en la sexta enmienda a la Constitución de Estados Unidos.
En una decisión judicial del 17 de octubre de este año, Scola señala que “Zafir jugó un papel menor en los delitos que se investigan”, en tanto que Waked Hatum sería “el pez grande”.
Zafir estaba encarcelado desde que se entregó a las autoridades de Florida el 20 de julio de 2016.
La acusación ingresó a la Corte del Distrito Sur de Florida el 24 de marzo de 2015, pero estuvo sellada hasta el 5 de mayo de este año, un día después de que Waked Hatum fuera detenido en Bogotá, Colombia, donde está a la espera de ser extraditado a Estados Unidos.
Del escrito del juez Scola se desprende que los fiscales optaron por asegurar la detención de Waked, antes de hacer pública la acusación en su contra y la de Zafir.
“El retraso de realizar la acusación [contra Zafir] resultó de la imperiosa necesidad de llevar primero a Waked a estar bajo la jurisdicción de la corte. Él es un panameño rico con buenas conexiones que jugó un papel mucho más importante en esta conspiración”, añade la sentencia.
En la decisión del juez se asegura que los investigadores de Estados Unidos pasaron varios años obteniendo las pruebas necesarias para preparar este caso. Los hechos investigados ocurrieron entre enero de 2000 y febrero de 2009, y otros de enero de 2008 a diciembre de 2011, periodo en que, según la acusación, se transfirieron fondos hacia y desde Estados Unidos y Panamá, a sabiendas de que procedían de la manufactura, importación, venta y distribución de “sustancias controladas”.
“El Gobierno necesitaba mantener la investigación y la acusación en secreto con el fin de preservar la oportunidad de capturar a Waked. Panamá probablemente no extraditaría a Waked al ser un ciudadano panameño. Él podría haber utilizado sus conexiones con el gobierno para bloquear cualquier intento de extraditarlo. Detener a Zafir sin antes asegurar la extradición de Waked pondría en peligro toda la investigación”, señala la sentencia.
Sin embargo, los elementos aportados por el juez en este punto no consideran que la Constitución Política de la República de Panamá establece en su artículo 24 que “el Estado no podrá extraditar a sus nacionales; ni a los extranjeros por delitos políticos”.
Los cargos contra Waked Hatum no han sido desestimados. Según la acusación, enfrentaría una pena máxima de 50 años de prisión. Zafir era el gerente de Star Textile Manufacturing, una sociedad de Florida, cuyo presidente y propietario era Waked Hatum. El escrito señala que Waked y Zafir intentaron defraudar al Ocean Bank de Miami, donde Star Textile mantenía una cuenta. Los dos acusados informaron a los oficiales del banco que los dineros recibidos en la cuenta por parte de Vida Panamá, Z.L., S.A. -la empresa de los Waked Hatum en la Zona Libre de Colón- procedían de préstamos obtenidos por dicha empresa en bancos panameños.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos acusa a Nidal Waked y a su tío Abdul de ser los “cabecillas” de una organización criminal que lavó dinero del narcotráfico, y los inscribió en la Lista Clinton.
