Indígenas y familiares de la asesinada ambientalista hondureña Berta Cáceres se manifestaron ayer frente al Ministerio Público (MP) para exigir una “comisión internacional independiente” que investigue el crimen.
Miembros del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), procedentes del oeste del país, se ataron con cadenas en frente de las oficinas del MP. “Estamos manifestándonos para exigir el nombramiento de una comisión internacional con independencia y autonomía que investigue el asesinato de la compañera Berta Cáceres”, afirmó la hija de la ambientalista asesinada, Laura Zúñiga Cáceres.
Añadió que “no ha habido voluntad política” del MP y del gobierno de investigar el crimen y “se limitan a dar comunicados de prensa y no tenemos confianza” en las autoridades de que puedan investigar el asesinato.
“Los comunicados son para tratar de quitarse la presión internacional para que este crimen no quede impune”, denunció Zúñiga. Acusó a la compañía DESA (Desarrollos Eléctricos, S.A.) de haber amenazado a su madre, y denunció que se comenzó a indagar a la empresa recién 11 días después del asesinato, “cuando tuvieron tiempo para borrar evidencias”.