El exdictador Manuel Antonio Noriega fue sometido ayer a una evaluación médica (física y psiquiátrica) por funcionarios del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (Imelcf) para determinar si está en capacidad de enfrentar el juicio por la muerte del dirigente político Heliodoro Portugal, ocurrida en 1970.
Noriega llegó al Imelcf a las 7:30 a.m., escoltado por miembros de la Policía Nacional que lo colocaron en una silla de ruedas y lo llevaron hasta los consultorios.
El pasado 18 de julio, a través del oficio No. 129-M, el magistrado Secundino Mendieta, sustanciador del proceso a Noriega por la muerte de Portugal, solicitó a la directora de la cárcel El Renacer, Erika Angulo, el traslado con carácter de urgencia del exmilitar para realizarle la evaluación.
La petición de Mendieta se sustenta en las alegaciones de los médicos de Noriega, quienes sostienen que padece de un tumor cerebral que le impediría enfrentar un juicio.
Esta semana se tenía previsto realizarle una operación para extirparle el citado tumor, pero la intervención fue suspendida, ya que supuestamente no había recibido una preparación preoperatoria adecuada.
Ezra Ángel, abogado de Noriega, sostuvo que su despacho ha pedido al tribunal un depósito domiciliario de dos semanas a favor de Noriega para que sea preparado por sus médicos, antes de que lo sometan a la intervención quirúrgica del cerebro.
Portugal fue sometido a una desaparición forzosa en 1970, pero sus restos aparecieron enterrados en 1999 en un patio del antiguo cuartel militar de los Pumas, en Tocumen.
Noriega permanece detenido en El Renacer desde el 11 de diciembre de 2011, tras ser extraditado de Francia. Cumple condenas por la muerte de Hugo Spadafora (1985) y del capitán Moisés Giroldi (1989).
