Un exministro español que había abandonado su cargo al verse envuelto en el escándalo de los documentos de la firma legal panameña Mossack Fonseca, retiró ayer martes su candidatura a un alto puesto en el Banco Mundial (BM) tras la polémica desatada por su postulación.
El exministro de Industria José Manuel Soria oficializó su renuncia al cargo en la institución crediticia multilateral con sede en Washington, “a petición del Gobierno”, indicó a la AFP una fuente del Ejecutivo en funciones. Soria salió del gobierno interino del conservador Mariano Rajoy en abril, al aparecer su nombre como administrador hasta 2002 de una firma domiciliada en la jurisdicción opaca de Jersey en los documentos filtrados del bufete panameño de abogados Mossack Fonseca.
Soria, cuyo nombre estuvo vinculado con escándalos judiciales en el pasado, negó inicialmente su relación con la firma, para luego aceptar que había sido fundada por su padre.
La selección del exfuncionario para ocupar uno de los 25 asientos de director ejecutivo del BM fue anunciada la noche del viernes por el Ministerio de Economía, desatando un verdadero terremoto político.
Desde entonces, no pararon de llover reacciones airadas de los líderes de la oposición contra el Partido Popular (PP) de Rajoy, una formación cuya imagen se ha deteriorado por su implicación en numerosos casos de corrupción destapados en los últimos años.
Inclusive, altos cargos del PP cuestionaron la oportunidad del nombramiento, en momentos en que Rajoy sigue buscando aliados para formar un nuevo gobierno, luego de que el Parlamento le negara su voto de confianza la semana pasada.
“La renuncia de Soria al Banco Mundial pone de manifiesto lo inmoral de la propuesta”, reaccionó en Twitter el jefe de los socialistas, Pedro Sánchez.
“Soria no renuncia, lo retira la ciudadanía. Un gobierno decente nunca habría permitido este nombramiento”, señaló a su vez el líder del partido de izquierda radical Podemos, Pablo Iglesias.
