El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz volvió a referirse a su renuncia del comité económico que armó el gobierno de Juan Carlos Varela después del escándalo financiero en torno a las actividades de la firma panameña Mossack Fonseca.
“Poco a poco, se hizo claro que el Gobierno, con la asistencia de algunos miembros panameños del comité, tenía otro propósito en lugar de reformar el sistema financiero de una forma transparente. Lo que querían realmente era obtener el brillo positivo de un anuncio público mientras que evitaban hacer cambios reales”, escribió el economista en la revista estadounidense Vanity Fair. El título del artículo es ‘El verdadero escándalo detrás de los Papeles de Panamá’.
Stiglitz explica que fue la vicepresidenta y canciller de Panamá, Isabel de Saint Malo de Alvarado, quien lo llamó por teléfono para invitarlo al comité.
“Me convencieron dos cosas. Primero, que la vicepresidenta viajara hasta mi oficina en Nueva York (...) y segundo, que el Gobierno buscaba la participación de Mark Pieth”, apuntó el economista.
Pieth es un suizo experto en criminalística, quien, junto con Stiglitz, renunció al comité por la supuesta falta de independencia y transparencia para llevar a cabo la tarea encomendada.
El comité estaba conformado por cuatro panameños (Alberto Alemán Zubieta, Nicolás Ardito Barletta, Gisela Álvarez de Porras y Domingo Latorraca) y tres extranjeros. El tercer miembro internacional era el costarricense Roberto Artavia, quien se mostró sorprendido por la salida “inesperada” de Pieth y Stiglitz.
“Pieth y yo comenzamos a sospechar que había algo por detrás, que existían agendas secretas”, aseguró Stiglitz en Vanity Fair.
Relató que todos los miembros habían aprobado que el informe final debía ser público una vez terminado. Incluso, explicó, manejaron la posibilidad de una renuncia colectiva de no cumplirse esto. Sin embargo, las cosas sucedieron de otro modo.
Alemán Zubieta, quien dirigía el comité junto con Stiglitz, ha señalado varias veces que Pieth y Stiglitz planteaban que el informe se hiciera público sin pasar por la Presidencia, además de que proponían incluir recomendaciones a nivel global en lugar de enmarcarse en la situación panameña. Y que por eso renunciaron.
