Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) reconocieron ayer en La Habana que no llegaron a un acuerdo de paz, previsto para el 23 de marzo, por “diferencias importantes” sobre temas de fondo, aunque auguraron que este año podría darse la firma definitiva para poner fin al conflicto armado más antiguo del continente.
Las FARC y el gobierno de Juan Manuel Santos reconocieron que aún no han logrado acuerdos sobre espinosos temas en discusión, como las zonas de ubicación para la guerrilla antes de deponer las armas y un mecanismo de refrendación de los pactos.
“Con toda honestidad tenemos que informar a la opinión pública que, en este momento, subsisten diferencias importantes con las FARC sobre temas de fondo”, dijo Humberto de la Calle, jefe de la delegación del Gobierno de Colombia para los diálogos de paz.
“El acuerdo que se logre tiene que ser el mejor acuerdo posible para los colombianos”, agregó.
El anuncio de las partes se produce 48 horas después de que el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, instó a Colombia y al grupo rebelde a redoblar sus esfuerzos para avanzar en el cese bilateral y definitivo del fuego supervisado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Kerry, quien se reunió por primera vez con delegados de las FARC, viajó esta semana a La Habana como parte de la delegación que acompañó al mandatario estadounidense, Barack Obama, en su histórica visita a Cuba.