Los sudafricanos rezaban ayer por la recuperación de Nelson Mandela, después de que el expresidente, de 94 años, pasara su segundo día en un hospital. Mientras surgen voces que llaman a la resignación, el Gobierno intenta preparar a la nación para el desenlace. El portavoz presidencial, Mac Maharaj, antiguo compañero de prisión del Madiba, llamó a celebrar su vida mientras vive y hacer lo mismo cuando no esté.