Un atacante suicida cargado de explosivos los detonó ayer durante una redada de la policía turca contra presuntos miembros del grupo Estado Islámico, cerca de la frontera siria, ocasionando la muerte de tres agentes y lesiones a nueve personas más, dijo un oficial.
En otra explosión, un presunto miembro de una célula de atacantes suicidas del grupo EI en la ciudad de Gaziantep detonó la carga explosiva en un distrito ubicado a 20 kilómetros de la ciudad, dijo en un comunicado por televisión el gobernador provincial Alí Yerlikaya. Nadie murió ni resultó herido en el segundo estallido.
Horas antes, la policía recibió un aviso respecto a un grupo de milicianos del grupo Estado Islámico en una casa del distrito Sahinbey de la ciudad y lanzó un operativo para aprehenderlos.
El gobernador dijo que la redada se realizó tras tenerse información de inteligencia que señalaba que el grupo podría haber estado planeando un ataque contra una asociación cultural alevíe en la ciudad.
Los alevíes tienen vínculos con los chiitas y son el grupo religioso islámico más grande en Turquía. El grupo EI los considera herejes.