Las autoridades agropecuarias panameñas suspendieron desde ayer la entrada al país de ganado bovino en pie procedente de Nicaragua, debido a que ese país no obtuvo la calificación de “riesgo insignificante” de contagio de la encefalopatía espongiforme bovina, conocida como “el mal de las vacas locas”.
“Esto significa un riesgo para Panamá, por lo que se notificó desde hoy (ayer) a Cuarentena el cierre de las importaciones”, manifestó Bredio Velasco, director de Salud Animal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario.
En lo que va del año, a Panamá han ingresado mil 500 reses procedentes de Nicaragua.
“Los ganaderos venimos insistiendo que las importaciones de animales vivos desde Nicaragua son un riesgo para el país”, aseguró Euclides Díaz, secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Ganaderos.