El Tribunal Supremo israelí decidió suspender la aplicación de una ley que permite a Israel apropiarse de cientos de hectáreas en Cisjordania ocupada.
La decisión del Tribunal Supremo, al que recurrieron 17 consejeros locales palestinos y organizaciones palestinas e israelíes de defensa de los derechos, hace tambalear el futuro de este texto, al que sus detractores acusan de legalizar el “robo” de tierras palestinas.
La ley adoptada el 6 de febrero permitía a Israel expropiar, a cambio de una compensación, a propietarios palestinos de terrenos privados situados en Cisjordania y en las que los colonos israelíes construyeron sin una autorización oficial. El texto busca legalizar las llamadas colonias “salvajes”, que no son reconocidas por Israel, y evitar que sean demolidas.
Israel diferencia entre las colonias reconocidas y las denominadas colonias “salvajes”. Pero Cisjordania es un territorio ocupado por Israel desde 1967 y, conforme al derecho internacional, todas las colonias son ilegales.
