La empresa Generadora del Istmo, S.A., (Genisa) aseguró, mediante un comunicado de prensa, que no se puede responsabilizar por las consecuencias ambientales, civiles, sociales, legales e incluso daños al trabajo de ingeniería del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, debido a un llenado descontrolado del embalse.
En el comunicado, que va dirigido al Gobierno, la empresa advierte que el agua que ingrese al embalse producto del crecimiento de los caudales del río Tabasará no se podrá desalojar con la rapidez que amerita, porque las compuertas de desagües de fondo de la presa tienen una capacidad máxima de hasta 200 metros cúbicos por segundo.
Aseguran que los registros históricos del comportamiento del río Tabasará de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A., prevén eventos de 400 a mil 400 metros cúbicos por segundo.
La empresa Genisa insta al Gobierno a tomar decisiones “amparadas en el Estado de derecho, y en beneficio de la mayoría de los panameños y en la seguridad jurídica del país”.
Este diario buscó la posición de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos, pero esta dijo que cualquier pregunta debería responderla la Cancillería, pero al cierre de esta edición no se había obtenido una reacción de esta institución.