La región metropolitana de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) abrirá una investigación para conocer la procedencia de una sustancia de color blanco que apareció ayer en la corriente del río Abajo.
El director metropolitano de la Anam, Marcos Salabarría, explicó que primero verificarán si los agentes económicos o empresas próximas al afluente cuentan con permisos para verter líquido a la corriente del río.
Posteriormente detalló que visitarán el área contaminada para valorar los daños y tomar muestras con el fin de determinar de qué sustancia se trata.
Las multas por este tipo de daño ambiental pueden ascender hasta $50 mil. Eso dependerá de la magnitud del daño, según Salabarría.
Por su parte, Frank Tedman, gerente de Desarrollo de Operaciones de Estrella Azul [empresa próxima al afluente natural de agua] negó cualquier tipo de relación con la contaminación del río Abajo.
Tedman aseguró que el agua que se utiliza en las operaciones de la fábrica de productos lácteos primero llega a la planta de tratamiento que costó $3.5 millones, y desde allí va al sistema de alcantarillado del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales.
Para la ambientalista Alida Spadafora, esta nueva contaminación forma parte del “caos” que en los últimos años se vive en la ciudad.
A raíz de ello pidió a las nuevas autoridades de la Anam adoptar medidas preventivas, pero también las sanciones para que exista una “certeza del castigo”.
