Taiwán afirmó ayer que China desplegó misiles tierra-aire en la principal isla del archipiélago Paracelso, en el mar de China meridional, al tiempo que Pekín reivindicó el derecho a construir sistemas de “autodefensa” en esa región estratégica.
El ministro taiwanés de Defensa confirmó la existencia del dispositivo al reaccionar a un reportaje de la cadena estadounidense Fox News que daba cuenta de la instalación de misiles tierra-aire en la isla de Woody (llamada Yongxing en chino).
Ese anuncio tuvo lugar al día siguiente de que el presidente estadounidense Barack Obama llamara a adoptar “medidas tangibles” para reducir las tensiones en la zona. Al ser consultado, el Departamento de Defensa de Estados Unidos no confirmó el despliegue de misiles por parte de China.
China controla desde los años 70 el conjunto del archipiélago de las islas Paracelso (“Xisha”), también reivindicadas por Vietnam y Taiwán.
La tensión en esa región, por la cual transita un tercio del transporte mundial de petróleo, aumentó desde que China convirtió unos arrecifes del archipiélago de Pratly, más al sur, en islas artificiales capaces de recibir instalaciones militares.
Estados Unidos considera esa iniciativa como una amenaza a la libre circulación y en los últimos meses envió navíos de guerra cerca de esos islotes para reafirmar sus derechos de navegación.


