China debe “arrepentirse sinceramente” por la sangrienta represión hace tres décadas contra los manifestantes prodemocracia de la Plaza de Tiananmen y sus alrededores, dijo Taiwán, mientras que un periódico chino señaló que nadie en el país estaba interesado en quedarse en el pasado.
Hoy se cumplen 30 años desde que tropas chinas abrieron fuego para poner fin a disturbios encabezados por estudiantes.
Las autoridades chinas prohíben cualquier conmemoración pública del suceso en el continente, y nunca se ha reportado un recuento de los muertos. Estimaciones de grupos de derechos humanos y testigos van desde varios cientos hasta miles.
“China tiene que arrepentirse sinceramente del 4 de junio e impulsar proactivamente las reformas democráticas”, dijo el Consejo Taiwanés de Asuntos de China Continental.
“Aconsejamos a las autoridades chinas que enfrenten el error histórico y se disculpen sinceramente lo antes posible”.
El consejo dijo que Pekín había estado mintiendo para encubrir los eventos de 1989 y distorsionar la verdad. Preguntado por la declaración de Taiwán, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Geng Shuang, dijo que los grandes logros desde la fundación de la República Popular China hace 70 años “demuestran que el camino de desarrollo que hemos elegido es totalmente correcto”.
