La presión internacional puede ayudar a que en Venezuela se celebre en 2016 el referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro, indicó en Madrid Carlos Teixeira, un portavoz de la coalición opositora.
Instituciones como la Organización de Estados Americanos (OEA) o el Parlamento Europeo “harán su parte en este caso” para que “se cumpla con lo que establece nuestra Constitución y que el referendo revocatorio sea en 2016”, señaló Teixeira en rueda de prensa.
En el gobierno de Maduro deben sentir “la presión interna y la presión externa”, estimó Teixeira, quien se desempeña como secretario general de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) en el estado Vargas, al recordar que de su lado la oposición ha convocado manifestaciones para presionar por la consulta.
Tanto el secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, como el Parlamento Europeo han formulado posiciones críticas hacia el gobierno de Maduro.
En el contexto de una aguda crisis económica, la oposición promueve la consulta insistiendo en que debe hacerse antes del 10 de enero de 2017, ya que si el mandatario es derrotado se convocará A elecciones anticipadas. Si el referendo se efectúa luego de esa fecha, de perder Maduro quedaría en el poder su vicepresidente hasta el fin del periodo en 2019.
El Consejo Nacional Electoral ya descartó que el referendo pueda tener lugar antes de los meses de febrero o marzo de 2017.
Para activar el revocatorio contra el gobierno, la oposición venezolana debe recoger entre el 26 y el 28 de octubre próximos unos 3.8 millones de firmas, es decir, un 20% del padrón electoral, algo que Teixeira se mostró confiado en que se logrará.
