Los diputados brasileños bloquearon ayer la segunda denuncia por corrupción contra el presidente conservador Michel Temer, quien ahora podría tener la vía despejada para proseguir con su programa de ajustes.
La jornada fue particularmente tensa para el mandatario, que tuvo que ser brevemente hospitalizado por una molestia urológica, aunque al anochecer recibió el alta y pudo retirarse a descansar.
“Estoy entero”, declaró Temer al salir del Hospital del Ejército en Brasilia, en una frase que podría sintetizar su situación tanto física como política. Temer fue acusado por la Fiscalía General de dirigir una “organización criminal” y de obstrucción a la justicia.
Pero los diputados decidieron frenar el caso, por 251 votos a favor y 233 en contra, con dos abstenciones. Para autorizar a la Corte Suprema a examinar la denuncia se requería el voto de dos tercios de la Cámara (342 de los 513 escaños). Para bloquearla, bastaban 172 votos.
El margen de la victoria es algo inferior a la que Temer obtuvo en agosto, cuando frenó una denuncia por corrupción pasiva por 263 votos contra 227.
Queda por ver si la relativa solidez de su base permitirá a Temer impulsar las impopulares reformas que reclama el mercado, empezando por la del sistema de jubilaciones, que requiere una mayoría cualificada de 308 votos por ser de carácter constitucional.
Una fuente gubernamental aseguró que Temer espera aprobar la reforma de las jubilaciones este mismo año. “La reforma será menor de lo que hubiera sido [sin las denuncias], pero suficiente para dar sustento al bloqueo del techo de gastos. Será la gran obra de este gobierno”, subrayó. Otra importante reforma, la del sistema tributario, quedaría para 2018.
La votación “demuestra la fuerza del gobierno. Enfrentamos a un gran conjunto de fuerzas que se unió para tratar de derrocar al presidente de la República. Todos han sido derrotados otra vez”, declaró el diputado Carlos Marun, del oficialista PMDB.
El legislador Alessandro Molon, del partido Rede, lamentó, en cambio, “un resultado muy malo para Brasil, porque la Cámara obstruyó a la justicia impidiendo que alguien, y nada menos que el Presidente, responda por los crímenes que cometió, y eso es gravísimo”.
