El gobierno de Donald Trump recibió en enero por lo menos dos advertencias sobre los contactos entre el entonces asesor nacional de Seguridad, Michael Flynn, y funcionarios rusos, aseguró ayer ante el Senado la exsecretaria interina de Justicia, Sally Yates .
En un testimonio bajo juramento, Yates aseguró que seis días después de la investidura del nuevo gobierno mantuvo una reunión con asesores de la Casa Blanca a quienes informó que, en su opinión, Flynn estaba expuesto a “chantaje” por parte de Rusia.
Un día más tarde, Yates participó de una segunda reunión en la Casa Blanca, con los mismos interlocutores, para discutir la situación de Flynn. Sin embargo, Flynn solamente fue despedido de su cargo 18 días más tarde, después que sus contactos con el embajador ruso en Washington fueron revelados por la prensa.
La funcionaria fue despedida del cargo el día 30 de enero, después de circular un memorando interno en el Departamento de Justicia distanciándose del veto a ciudadanos de seis países de mayoría musulmana.
Ayer, un exfuncionario gubernamental dijo a la AFP que el propio Obama llegó a alertar a Donald Trump sobre Flynn. Obama había llegado a nombrar a Flynn en 2012 al frente de la Agencia de Inteligencia de la Defensa, aunque en 2014 lo removió del cargo.
En la misma comisión del Senado prestó testimonio ayer James Clapper, quien fue director general de inteligencia durante el gobierno de Obama.
A fines de 2016, Clapper expresó su convicción de que altos funcionarios del Gobierno de Rusia habían autorizado la invasión de los correos electrónicos del Partido Demócrata y su divulgación pública para afectar la candidatura presidencial de Hillary Clinton y ayudar a Trump. En tanto, Trump recurrió a Twitter. “Flynn recibió la más alta autorización de seguridad por parte del gobierno de Obama”, dijo.
