El secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, publicó ayer un artículo que tituló A las puertas de grandes cambios, en el que hizo un recuento de los resultados de las elecciones, desde las presidenciales de 2006, cuando gobernaba el hoy difunto Hugo Chávez, hasta las presidenciales de 2013, cuando, indicó, “por una diferencia no auditada de apenas 1.49%” en los sufragios obtenidos por Nicolás Maduro y Henrique Capriles, “le cayó al país esta desgracia que ha representado el desgobierno de Nicolás Maduro”.
Relató los desacuerdos entre cercanos colaboradores a partir del mandato de Maduro, que llevó incluso a que disidentes crearan una “Plataforma para una Auditoría Pública y Ciudadana”, cuyas investigaciones iniciales arrojaron que “solo hablando de la renta petrolera el robo a la Nación por la alta corrupción roja y sus testaferros” podía llegar a los $475 mil millones.
Y es allí, afirma Torrealba, cuando empezamos a ganar –en alusión a las parlamentarias de 2015–, porque mientras la corrupción era desenfrenada, la gente comenzaba a hacer filas para conseguir comida y a tener que presentar la partida de nacimiento de los bebés para obtener pañales desechables.
“Optamos por la lucha no violenta no solo porque no tengamos armas, sino porque nuestro objetivo es construir un país que pueda sostenerse no por la violencia sino por la convivencia”.