Ramiro González Arosemena, quien desde pequeño recuerda que se viste, maquilla y comporta como una mujer, se convirtió en el primer transgénero panameño en legalizar el nombre femenino que usa: Candy Pamela González Arosemena.
Luego de un trámite de 10 meses, la Dirección Nacional del Registro Civil del Tribunal Electoral (TE) emitió una resolución y legalizó su nombre usual en la cédula de identidad, pero mantuvo el género masculino, porque según la legislación panameña ese cambio está unido a una cirugía de reasignación de sexo.
González, de 22 años, modelo, chef de profesión y activista de derechos humanos, explicó que lo más difícil del proceso es lograr el respeto a su identidad, porque la gente no asimila que “toda la vida he sido una chica”.
José Manuel Rodríguez, de la Defensoría del Pueblo, expresó que velan porque existan las condiciones que garanticen el respeto de todos los seres humanos.
