Un triple feminicidio volvió a conmocionar ayer a la sociedad argentina, tres días después de una masiva marcha contra la violencia machista que tuvo réplicas en ciudades de América Latina y España.
Un hombre de 30 años asesinó a su expareja, la hermana de esta y la abuela de ambas, e hirió de gravedad a una bebé de siete meses en Godoy Cruz, un barrio residencial de la provincia de Mendoza, a mil 100 km al oeste de Buenos Aires.
El atacante “ya está detenido”, dijo Roberto Muñoz, jefe de policía local a periodistas en el lugar.
El ministro de seguridad de Mendoza, Gianni Venier, precisó que el hombre “había dejado también el gas de la casa abierto y una vela encendida” con la intención de causar una explosión.
“Este psicópata estaba plenamente en el uso de sus facultades”, afirmó.
Se trata de un profesor de artes marciales que había mantenido una relación sentimental con una de las víctimas, una mujer de 30 años, según las fuentes del caso.
Las otras dos mujeres asesinadas tenían 45 y 80 años, esta última una mujer que estaba “en cama”, dijo el ministro.
El funcionario informó que el asesino “intentó herir de muerte a la bebé”, cuyo estado de salud “es gravísimo”.
La niña fue atacada con un arma blanca “y también presuntamente (con un arma) de fuego, porque tiene heridas compatibles con perdigones”, explicó Venier. Un niño de 11 años, familiar de las víctimas y testigo de los asesinatos, logró avisar a un pariente de los hechos.
