La fiscalía general de Brasil triplicó su presupuesto de 2018 destinado a la investigación de un enorme escándalo de corrupción, en el que se han visto inmersos líderes políticos y empresariales de varios países de Latinoamérica, anunciaron las autoridades judiciales del país suramericano.
Los fiscales federales decidieron incrementar los gastos de la llamada investigación Lava Jato a más de 500 millones de dólares respecto a los 165 millones destinados en un principio, según comentaron el pasado martes.
La indagación podría recibir 165 millones de dólares adicionales durante el año, aunque no es un dato que sea totalmente seguro.
Entre los personajes más destacados alcanzados por la pesquisa están el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, el expresidente de la cámara baja Eduardo Cunha y el empresario Marcelo Odebrecht.
El presupuesto adicional para los fiscales de Curitiba, capital del estado de Paraná, se anunció después de que el presidente Michel Temer nombró a Raquel Dodge como la nueva secretaria de Justicia de Brasil. “Esto envía un mensaje claro de que no realizaremos ninguna reducción (a la pesquisa), sino todo lo contrario”, declaró Dodge durante una reunión celebrada en la capital Brasilia.
Aún falta que la decisión presupuestal la ratifique Temer, quien también es uno de los blancos de la investigación, aunque no puede ser enjuiciado por la fiscalía de Curitiba mientras se mantenga en su cargo como presidente de la nación.
