HáBITAT. DESTRUCCIóN DE FLORA Y FAUNA.

Triste herencia del hombre

Una especie es considerada extinta por los científicos cuando no hay evidencia de que existen ejemplares vivos en estado salvaje.

Triste herencia del hombre
El ‘Solitario George’ murió sin descendencia en 2012, y con él se extinguió toda su especie Chelonoidis abingdonii, una variedad de tortuga gigante de las islas Galápagos.

¿Qué tienen en común el oso grizzli mexicano, el tigre de Java, el león marino japonés y la tortuga de la isla Pinta?

Lamentablemente para las futuras generaciones, todos desaparecieron de la faz de la Tierra durante los últimos 40 años por la destrucción de su hábitat. Y es que los ambientalistas, que en ocasiones son catalogados como alarmistas, ya lo decían: “El hombre está acabando con la Tierra”.

Informes aseguran que la actividad del hombre ha provocado la extinción de más especies en las últimas décadas que desde la aparición de la raza humana hace unos 3 millones de años.

En la última evaluación de la situación de la tierra sobreexplotada, la World Wildlife Found (WWF) asegura que entre 1970 y 2010 el hombre fue responsable de la desaparición de más de la mitad de los animales salvajes del planeta.

De acuerdo con el Índice Planeta Vivo (IPV), que elabora WWF y mide la evolución de 10 mil 380 poblaciones de 3 mil 38 especies de mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces, se redujo un 52%. Solo hay una respuesta para explicar este fenómeno.

La urbanización lleva al hombre a acabar con el hábitat de los animales y con la afectación de los ciclos de reproducción que permite la renovación de las colonias.

A una especie se la considera extinta cuando no hay evidencia de la existencia de ejemplares vivos en estado salvaje.

Entre 1964 y 2013 ingresaron en esta categoría una veintena de especies, entre ellas la rana incubadora gástrica, el pájaro carpintero pico de marfil, la cabra de los pirineos y el gorrión de costa oscura.

El año pasado, tres especies fueron declaradas extintas: el eslizón del bosque de la isla de Navidad, Australia; la tijereta gigante de la isla Santa Helena, en el océano Atlántico, y una especie de caracol de Malasia.

En muchos casos son especies que no se encontraban en ningún otro lugar, como el delfín baiji, declarado extinto en 1996 y que solo se encontraba en el río Yangtze, el más grande de China.

Las organizaciones ambientales coinciden al señalar que este ritmo de desaparición no se reducirá hasta que se limite la degradación de los hábitats provocada por la agricultura, urbanización, deforestación, riego, represas hidroeléctricas, además de la caza, la sobreexplotación pesquera y el cambio climático.

El biólogo Stuart Pimm, de la Universidad de Duke, indica que las especies están ahora desapareciendo de la Tierra aproximadamente  10 veces  más rápido de lo que creía.

“Estamos al borde de la sexta extinción”, dijo Pimm sobre la investigación en el Parque Nacional Tortugas Secas. “Que lo evitemos o no dependerá de nuestras acciones”, advirtió el científico.

Los biólogos coinciden al señalar que en el pasado se registraron cinco extinciones masivas de especies en la tierra. La última es la más conocida porque fue provocada por un meteorito que borró a los dinosaurios hace unos 66 millones de años.

Como parte de un ecosistema global, Panamá no escapa a esta realidad y la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) sostiene que en el país hay más de 550 especies en peligro.

Las más amenazadas son el jaguar, conejo pintado, manatí, puma, mono tití, mapache, boa constrictora, rana dorada, tortuga boba; águila harpía y mono cara blanca.

En Panamá también hay especies de árboles en riesgo por el incremento del contrabando de madera. La más codiciada es el cocobolo, al punto de que las autoridades decretaron en 2014 una prohibición total del movimiento de esta especie en todo el territorio nacional.

En Panamá, organizaciones como la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (Ancon) estiman que faltan más recursos para evitar la caza furtiva y aumentar la vigilancia en zonas donde habitan las especies amenazadas.

Rita Spadafora, directora ejecutiva de esta oenegé ambiental, comenta que el problema no se soluciona con designar y vigilar las áreas protegidas, ya que la población debe poner de su parte para proteger los ecosistemas.

Advierte que los recursos para preservar el ambiente son inferiores a los que se asignaban hace 10 años.

LAS MÁS LEÍDAS

  • Lotería Nacional: cambios en el sorteo del domingo 5 de abril por Semana Santa. Leer más
  • Pago de Cepanim 2026: así será el registro obligatorio para cobrar en junio. Leer más
  • Becas Ifarhu 2026: calendario de entrega de documentos tras Semana Santa y errores que pueden hacerle perder el beneficio. Leer más
  • Confesaron coimas en Blue Apple; 9 años después siguen acumulando millones en contratos. Leer más
  • Registro del Cepanim inicia este mes y los pagos serán desde junio de 2026. Leer más
  • De la crisis a la esperanza: el rescate del marañón panameño en el Arco Seco. Leer más
  • Decomisan paquetes de droga en dos contenedores con destino a Europa. Leer más