Después de varias reuniones, Panamá decidió ayer ser la sede del periodo de sesiones ordinarias de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que se llevará a cabo del 29 de noviembre al 7 de diciembre de este año.
La decisión fue confirmada en horas de la tarde por la Cancillería y la CIDH, a través de sus sitios web.
Debido a la crisis económica por la que atraviesa ese organismo internacional, Panamá se ofreció a auspiciar el encuentro donde también se celebrarán cerca de 30 audiencias públicas sobre casos de violaciones a los derechos humanos.
“El auspicio responde al firme compromiso del país por defender y promover los derechos humanos, así como la convicción de que, al facilitar este espacio, favorecerá a que la CIDH pueda cumplir cabalmente con su mandato en esta materia, en beneficio del continente americano”, señala un comunicado de la Cancillería.
Agrega que el auspicio a las sesiones de la CIDH es parte del compromiso del país de “defender” y “promover” los derechos humanos.
En su momento, la vicepresidenta y canciller, Isabel de Saint Malo de Alvarado, al ser consultada sobre la crisis financiera de la CIDH, aseguró que “por el compromiso de Panamá con los derechos humanos el país está en la disposición de buscar fórmulas para apoyar a la CIDH ante la crisis que enfrenta, y continuar trabajando para fortalecer el sistema interamericano y que sea un apoyo a la región”.
En tanto, el presidente de la CIDH, James Cavallaro, agradeció la ayuda y gesto de Panamá de apoyar la ejecución de las sesiones.
“La posibilidad de realizar el período de sesiones del segundo semestre del año tiene un valor incalculable. Este gesto es una demostración muy clara del compromiso de Panamá con el sistema interamericano de derechos humanos, y constituye un reconocimiento al trabajo que realiza la Comisión en la defensa y garantía de los derechos humanos en toda la región”, aseguró.
“Es un esfuerzo muy importante el que hace hoy Panamá para hacer posible este período de sesiones, y así lo valoramos”, agregó el secretario Ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrão.
El pasado lunes, la CIDH planteó en un comunicado que, debido a su actual situación financiera, no estaba entonces en condiciones de anunciar dónde se realizarían las sesiones, ya que las mismas habían sido suspendidas por falta de recursos.
Por lo general, el organismo realiza sus plenarias y audiencias en Washington, donde se encuentra su sede.
A comienzos de este año, la CIDH anunció que el presupuesto para este año no alcanzaba los $5 millones. Incluso, se conoció que en julio pasado vencían los contratos del 40% del personal.
Fue en julio pasado, tras un donativo de varios países miembros, incluyendo Panamá, con $150 mil, que se lograron mantener los puestos de trabajo al menos hasta este mes.
La CIDH es un ente autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA) y cuyo mandato surge de la Carta de la OEA.
La comisión está integrada por siete miembros independientes, quienes son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal y no representana sus países de origen o de residencia.
Por ejemplo, en el caso de Panamá, la comisionada es Esmeralda Arosemena de Troitiño y esta manifestó que la decisión del país demuestra su compromiso con los derechos humanos.
Mientras que para la CIDH es la posibilidad de darle a los ciudadanos la oportunidad de solicitar las audiencias para presentar sus casos, dijo.
En ese sentido, señaló que con esta decisión las autoridades colocan al país en un sitial importante a la vista del continente, que será de gran importancia para la sociedad panameña.
Cabe destacar que cuando las sesiones se hacen en un país miembro, queda prohibido atender los casos de esa nación.
