Cuando Donald Trump y Hillary Clinton se enfrenten mañana en el primer debate presidencial, tendrán la oportunidad de seducir a los cerca de 27 millones de estadounidenses (casi 20%) que aún no decidieron por quién votar.
A primera vista, los integrantes de este grupo de indecisos tienen las características del típico estadounidense que votaría por Trump: principalmente son blancos, sin un título universitario y están frustrados con el statu quo.
Pero mientras que la mayoría de los seguidores del magnate de Nueva York son hombres, entre los indecisos predominan las mujeres, según un sondeo de Reuters/Ipsos.
El último sondeo de Reuters/Ipsos le dio a Clinton una ventaja de cuatro puntos porcentuales sobre Trump.
Katie Packer, una estratega republicana que trabajó como colaboradora de Mitt Romney en 2012, dijo que los sondeos muestran que muchas mujeres indecisas están desalentadas por la retórica provocadora de Trump, mientras que otras ven a Clinton, la primera mujer candidata presidencial de un partido importante en EU, como deshonesta. “Esas son las mismas mujeres que no confían en Hillary y piensan que es falsa”, dijo Packer. “Pero Trump las asusta”.
Un 77% de estos votantes piensa que el país está en el “camino equivocado”, algo que los ubica más en sintonía con los seguidores de Trump que con los de Clinton.