Las preguntas sobre la intromisión de Rusia en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016 han seguido a Donald Trump hasta Asia.
El presidente estadounidense dijo ayer en una conferencia de prensa en la capital de Vietnam que le cree a las agencias de inteligencia de su país, que concluyeron que Rusia interfirió en los comicios en su favor. Pero también dijo que cree en la sinceridad de su homólogo ruso, Vladimir Putin, cuando dice que Moscú no hizo tal cosa.
“Creo que siente que él y Rusia no se inmiscuyeron en las elecciones”, señaló Trump refiriéndose a Putin en una conferencia de prensa con el presidente de Vietnam en Hanói. “En cuanto a si lo creo, yo estoy con nuestras agencias”.
“Como actualmente están dirigidas por personas excelentes, creo mucho en nuestras agencias de inteligencia”, agregó el mandatario.
Altos funcionarios de la inteligencia estadounidense, entre ellos los de la CIA, concluyeron que Rusia intervino en la elección para ayudar a Trump a derrotar a la aspirante demócrata, Hillary Clinton.
Además, tanto el exdirector de la CIA John Brennan como el exdirector de Inteligencia estadounidense James Clapper indicaron que Trump estaba teniendo un manejo inadecuado de los lazos con Moscú, mientras un consejo especial investiga una posible colusión entre el equipo de campaña del mandatario y Rusia.
“Creo que el señor Trump está, por la razón que sea, siendo intimidado por el señor Putin, temeroso de lo que podría hacer o de lo que podría salir como resultado de esas investigaciones”, manifestó Brennan durante una aparición junto a Clapper en el programa “State of the Union” de CNN.
Clapper agregó que los líderes extranjeros que reciben a Trump con todos los honores son capaces de manipular al mandatario estadounidense. “Yo considero que tanto los chinos como los rusos creen que pueden manipularlo”, declaró.
En el mismo programa, el secretario del Tesoro estadounidense, Steve Mnuchin, desestimó como “ridículas” las críticas contra el manejo de Trump de las relaciones con Rusia y China. “El presidente Trump no está siendo manipulado por nadie”, declaró el funcionario citado por la agencia Reuters.
Un fiscal especial y varios comités del Congreso están investigando además la posible colusión entre Moscú y asesores de la campaña del empresario.
Por el momento, esta pesquisa derivó en acusaciones a un exdirector de campaña de Trump y a otro asesor de alto perfil por delitos financieros o de otro tipo no vinculados a la campaña, además de la confesión de culpabilidad de un asesor del presidente en materia de política exterior.
Trump realizó estas declaraciones poco antes de llegar a Filipinas, la última parada de su gira por cinco países asiáticos, para asistir a un par de cumbres internacionales.
Ayer se sentó junto al anfitrión, el presidente Rodrigo Duterte, en un evento en Manila para celebrar los 50 años de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean, por sus siglas en inglés), patrocinadora de una de las cumbres. Los dos planearon más discusiones formales para el lunes.
Grupos defensores de los derechos humanos han criticado duramente a Duterte por abanderar una guerra contra las drogas que incluye asesinatos extrajudiciales. Trump lo ha elogiado por el manejo del problema de la droga en la nación.
La cuestión de si Trump le cree a la conclusión de la comunidad de inteligencia sobre la intromisión de Moscú en las elecciones lo ha perseguido desde enero, cuando dijo por primera vez en una conferencia de prensa poco antes de asumir la presidencia que aceptaba que Rusia estaba detrás del hackeo a los demócratas durante la carrera por la Casa Blanca. Pero la polémica no se apagó.
En declaraciones a reporteros el sábado a bordo del avión presidencial durante el viaje a Hanói, Trump dijo que Putin volvió a negar de forma vehemente las acusaciones, en esta ocasión en un aparte de un foro económico en la ciudad costera de Danang. Trump esquivó las preguntas sobre si le creía a Putin, pero destacó las negativas de su homólogo.
El republicano acusó además a los demócratas de utilizar este asunto para intentar sabotear las relaciones entre los dos países, poniendo vidas en peligro.
“Cada vez que me ve, dice: ‘Yo no hice eso’. Y yo creo, realmente creo, que cuando me dice eso, lo dice en serio”, dijo Trump, al tiempo que añadió que no tiene sentido abordar el asunto cuando Moscú puede serle útil a Washington en Corea del Norte, Siria y en otros lugares.
Trump criticó también el sábado a los exdirectores de las agencias nacionales de inteligencia, apuntando que había muchas razones para sospechar de sus hallazgos. “Quiero decir, denme un respiro. Son piratas políticos”, sostuvo.
En un tuit publicado el domingo desde Hanói, Trump atacó a los “enemigos y tontos” que dijo que cuestionaban sus esfuerzos para mejorar la relación con Rusia y acusó a los críticos de “hacer política” y herir al país.
Trump originalmente planeaba partir de Manila a Washington el lunes, pero agregó un día a su agenda debido a las críticas de que se perdería el último día de la cumbre.
EU se ofrece a mediar en crisis territorial
El presidente Trump se ofreció ayer a mediar en las discrepancias en el Mar de China meridional, mientras que su homólogo chino restó importancia a la preocupación sobre la presencia militar de Pekín y la posibilidad de una guerra en las aguas en disputa. Trump y el presidente de China, Xi Jinping, hablaron por separado sobre los problemas territoriales antes de una cumbre anual de naciones del sudeste asiático que incluye a Estados Unidos, China y otros actores globales.
“Él es el maestro del arte de negociar, pero, por supuesto, los países que reclaman tienen que responder como grupo o individualmente ... la mediación involucra a todos los que reclaman y a los que no lo hacen”, dijo el canciller filipino Peter Cayetano.
Por su parte, el presidente filipino Rodrigo Duterte indicó que Xi le garantizó las intenciones pacíficas de China en las estratégicas aguas, donde Pekín, Manila y
Hanói tienen reclamos sobre el territorio.
