Estados Unidos (EU) impuso ayer lunes sanciones “contundentes” contra el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, y la cúpula militar de la república islámica, aumentando la presión contra el país al que amenazó con la “destrucción” si busca la guerra.
El presidente Donald Trump firmó las sanciones económicas en el Despacho Oval, una medida que tildó de “fuerte y proporcionada respuesta a las acciones provocadoras de Irán”.
Añadió que la respuesta de Irán determinará si las sanciones terminan mañana o se prolongan durante “años”. “Irán no puede tener jamás el arma nuclear”, repitió.
El Tesoro estadounidense anunció, por su lado, el bloqueo de “miles de millones” más de activos iraníes, así como la incorporación esta semana a su lista negra del ministro de Exteriores, Mohamed Javad Zarif. Un lista a la que Washington también añadió a ocho comandantes de los Guardianes de la Revolución, el Ejército ideológico del régimen iraní.
La tensión entre Washington y Teherán, sin relaciones diplomáticas desde 1980, se intensificó el jueves pasado con la destrucción de un avión no tripulado estadounidense por un misil iraní en el golfo.
Ayer, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohamed Javad Zarif, estimó que el Ejército estadounidense “no tiene nada que hacer en el golfo”, luego de que Washington anunciase nuevas sanciones contra la república islámica.
Según Estados Unidos, Zarif será afectado personalmente esta semana por nuevas sanciones.
