En medio del ajetreo para formar gobierno, el equipo del presidente electo Donald Trump tiene su atención en conseguir decenas de millones de dólares para las festividades relacionadas con la toma de posesión en Washington.
Trump, que prometió durante su campaña “drenar el pantano” de corrupción de grupos especiales en Washington, fijó un límite de 1 millón de dólares para las donaciones corporativas y no habrá límite para los donantes individuales, de acuerdo con un funcionario en el Comité de Juramentación Presidencial con conocimiento directo de los planes de colección de fondos.
Al mismo tiempo, el comité de Trump no aceptará dinero de cabilderos registrados, siguiendo con su prohibición de contratar cabilderos para su naciente gobierno.
El presidente Barack Obama fijó restricciones mayores a las donaciones para su primera juramentación, en 2009, limitando a los donantes individuales a 50 mil dólares y no aceptando dinero de corporaciones ni gremios ni tampoco de cabilderos y algunos otros grupos. Numerosos ejecutivos, no obstante, donaron individualmente, y a menudo hasta el límite.
Los nuevos detalles, confirmados ayer a condición de anonimato porque el funcionario no estaba autorizado a discutir deliberaciones privadas, se conocen mientras Trump se reunía con su familia en su propiedad en Palm Beach el Día de Acción de Gracias.
Fue una especie de feriado de trabajo para Trump, que indicó en Twitter que estaba tratando de impedir que una compañía de aires acondicionados en Indiana traslade empleos a México.
“Estoy trabajando arduamente, incluso en Acción de Gracias, tratando de lograr que la Carrier A.C. Company se quede en EU”, dijo.
