Donald Trump denunció ayer miércoles la existencia de “jueces pro Obama”, dando inicio a una fuerte polémica con el presidente de la Corte Suprema, John Roberts, que justo antes había subrayado la imparcialidad de los jueces estadounidenses.
“Lo lamento, señor presidente John Roberts, pero existen efectivamente los ‘jueces pro Obama”, tuiteó el mandatario, y acusó a los magistrados de tomar decisiones “sorprendentes” contra su política antiinmigración. El presidente del máximo órgano judicial es, sin embargo, de tendencia conservadora y fue designado por otro republicano, George W. Bush.
Por otra parte, el Gobierno estadounidense puso fin a sus esfuerzos por prohibir el ingreso del reportero de CNN Jim Acosta a la Casa Blanca, pero advirtió que podría revocarle nuevamente sus acreditaciones si no se apega a las normas que rigen el comportamiento de los periodistas.
La Casa Blanca indicó que a los reporteros se les permitiría hacer una pregunta cada vez que se les dé la palabra en conferencias de prensa, y las preguntas de seguimiento solo serán admitidas a consideración del presidente. En una carta dirigida a Acosta, el director de comunicaciones de la Casa Blanca, Bill Shine, y la secretaria de prensa, Sarah Huckabee Sanders, señalaron que se verán obligados a reconsiderar su decisión “en caso de que se presente un comportamiento poco profesional”. CNN señaló que, como resultado, desechó la demanda que interpuso contra la Casa Blanca a nombre de Acosta.
