El presidente Donald Trump despidió abruptamente ayer al director del FBI James Comey porque, dijo, es necesario para restaurar “la confianza del público” en la agencia policial más importante del país.
“El FBI es una de las instituciones más respetadas y queridas de nuestra nación, y el día de hoy marcará un nuevo comienzo para la joya de la corona de las agencias policiales”, afirmó Trump en un comunicado.
La Casa Blanca informó que la búsqueda de un nuevo director comenzaría de inmediato.
La Presidencia hizo el anuncio poco después de que el FBI aclaró una frase en el testimonio que Comey dio bajo juramento en el Capitolio la semana pasada. El funcionario de 56 años les dijo a los legisladores que Huma Abedin, asesora de la ex candidata presidencial demócrata Hillary Clinton, envió “cientos y miles” de correos electrónicos a la computadora portátil del esposo de Abedin, incluidos algunos con información secreta.
El despido de Comey se da días después de que testificó en el Capitolio sobre la investigación del FBI a la intromisión de Rusia en las elecciones presidenciales del año pasado y a las posibles conexiones entre Moscú y la campaña de Trump. Comey no hizo comentarios ayer.
