ESTADOS UNIDOS

Trump le dice a Comey que guarde silencio

Trump le dice a Comey que guarde silencio
James Comey ejerció hasta el 9 de mayo, cuando le fue comunicado su despido.

El presidente Donald Trump dio ayer una nueva vuelta de tuerca a la tensión política en Estados Unidos (EU) al advertir a James Comey, a quien destituyó sorpresivamente de la dirección del FBI, de que no haga revelaciones a la prensa.

Trump protagonizó una nueva andanada de mensajes en Twitter, en los que amenazó con cancelar las conferencias de prensa diarias en la Casa Blanca y acusó a los medios de inventar noticias, pero también incluyó una clara advertencia al exdirector del FBI. “¡Más le vale a Comey que no haya ‘cintas’ de nuestras conversaciones, antes de que él empiece a [hacer] filtraciones a la prensa!”, escribió el mandatario en su Twitter.

El mensaje, un claro llamado a Comey a que se mantenga en silencio, sugería que la Casa Blanca posee grabaciones de las conversaciones de Trump con el exjefe da la policía federal y que podría usarlas cuando lo considere necesario para mantener su versión de los hechos.

El mensaje presidencial con la velada advertencia a un exsubordinado se conoció en momentos en que se profundiza la crisis por las versiones desencontradas y contradictorias sobre cómo y por qué ocurrió el despido de Comey. Pero el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, dijo en la tarde de ayer que el mensaje de Trump “no es una amenaza”, sino que se propone evitar “que se comparta información que no está autorizada a ser puesta en dominio público”.

No obstante, el legislador demócrata Adam Schiff, vicepresidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, hizo un llamado para que Trump “presente inmediatamente cualquier grabación que tenga [de sus conversaciones con Comey] o admita que hizo una declaración errónea”.

Al ser consultado sobre si Trump grababa todas las conversaciones que mantenía en la Casa Blanca, Spicer se limitó a decir que el presidente “no tiene más nada que agregar sobre el tema”.

El pasado martes la Casa Blanca divulgó una copia de la brutal carta con que Trump comunicó a Comey su despido inmediato del cargo de director del FBI, alegando que aceptó la recomendación del fiscal general y del fiscal general adjunto. A partir de ese momento, diversas fuentes de la Casa Blanca se vieron empantanadas en una secuencia de declaraciones contradictorias sobre las causas del despido o incluso en qué momento la decisión fue tomada.

Los portavoces del Gobierno informaron que la decisión de despedir a Comey se debió a la insatisfacción por la forma en que condujo una investigación sobre los correos electrónicos de la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, adversaria de Trump en las elecciones de 2016. Sin embargo, Comey también conducía una de las investigaciones sobre una presunta colusión entre autoridades rusas y el comité de campaña de Trump para denigrar la imagen de Clinton e incidir en el resultado de las elecciones.

Declaraciones de Donald Trump ‘muestran pocos ingresos de Rusia’

Los abogados del presidente Donald Trump dijeron que sus declaraciones fiscales de los últimos 10 años demuestran que, con pocas excepciones, no recibió ingresos de fuentes rusas y no tiene deudas con bancos rusos.

La carta, con fecha del 8 de marzo, fue enviada al presidente por Sheri Dillon y William Nelson, socios de Morgan Lewis & Bockius LLP. La nota especificó que las principales excepciones fueron un concurso de Miss Universo efectuado en Moscú en 2013, que generó $12.2 millones en ingresos extranjeros, la mayoría en Rusia, y la venta en 2008 de una propiedad en Florida a un multimillonario por $95 millones. Fuera de eso, las más de 500 entidades que conforman la Organización Trump recibieron cantidades “inmateriales” por ventas de bienes y servicios por parte de la organización a rusos o entidades rusas.

Tanto el Miss Universo como la venta de la propiedad en Florida al oligarca ruso Dmitry Rybolovlev fueron reportados previamente. Al menos, uno de los proyectos de Trump, Trump World Tower en Nueva York, se convirtió en un imán para fondos de Rusia y exestados soviéticos, reveló una investigación de Bloomberg. Muchas de las ventas tuvieron lugar a finales de los años de 1990 y principios de 2000, durante la salida de capital de la región.
La carta provocó bromas en Twitter con el hashtag withfewexceptions, que se convirtió en tendencia número uno en Estados Unidos y tercera a nivel mundial.

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