El presidente Donald Trump volvió a presionar ayer a los legisladores estadounidenses para aprobar la reforma sanitaria antes de que el Congreso se vaya de vacaciones el próximo mes.
Trump reprochó el inmovilismo de los congresistas, que volverán a sesionar hoy en el Senado, después del asueto por el 4 de julio.
Ambas cámaras tienen programado estar en receso durante todo el mes de agosto.
“No me puedo imaginar que se atrevan a dejar a Washington sin una bonita nueva ley de salud completamente aprobada”, tuiteó.
Trump ha hecho del remplazo de la ley de salud, conocida como Obamacare, una pieza central de su agenda. El líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, trató de que el plan fuera votado en la Cámara alta antes del feriado pasado, pero el disenso dentro de su propio partido lo llevó el mes pasado a posponer el voto.
Las encuestas también mostraron que el plan del Senado tiene poca aceptación entre los ciudadanos.
