“Débil”, “filtrador y mentiroso”, “baboso desleal”: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó ayer a procesar al exjefe del FBI James Comey, en una arremetida por la publicación de las esperadas memorias del exfuncionario.
El presidente provocó un terremoto político al echar a Comey en mayo pasado, disconforme con la pesquisa del FBI sobre el uso de correos electrónicos de Hillary Clinton cuando era secretaria de Estado, y con la investigación de la llamada trama rusa.
En una audiencia en el Senado, Comey denunció presiones de la Casa Blanca para influir en la investigación seguida por el FBI.
