El presidente de Estados Unidos (EU), Donald Trump, abrió la puerta ayer a un encuentro con el líder de Corea del Norte Kim Jong Un, al decir que sería un honor reunirse con el joven gobernante bajo las circunstancias correctas, pese a que Pionyang sugirió que seguirá probando armas nucleares.
“Si fuera apropiado que nos reuniéramos lo haría, estaría honrado de hacerlo”, dijo Trump en una entrevista con Bloomberg News. “Lo haría bajo las circunstancias correctas”, agregó.
El presidente no aclaró las condiciones que se requerirían para el encuentro o cuándo podría ocurrir, pero luego la Casa Blanca dijo que hay varias cosas que Corea del Norte debería cambiar para la reunión. “No creo que esto pase pronto”, sostuvo el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer.
Trump, quien asumió en enero, había dicho durante la campaña presidencial que le gustaría reunirse con Kim. Desde su asunción, su gobierno sostiene que Corea del Norte debe abandonar su programa nuclear.
El pasado viernes, el secretario de Estado Rex Tillerson dijo en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidos que su gobierno no negociaría con Corea del Norte. El vicepresidente estadounidense Mike Pence indicó ayer que Trump dejó claro “que la era de la paciencia estratégica terminó”.
Una portavoz del Departamento de Estado dijo ayer en un comunicado que “EU sigue abierto a conversaciones creíbles sobre la desnuclearización de la península coreana; sin embargo, las condiciones deben cambiar antes de que haya espacio para que reinicien las conversaciones”.
Más temprano, el Gobierno norcoreano sugirió que continuará con las pruebas de armas atómicas al decir que reforzará su fuerza nuclear “al máximo” de manera “consecutiva y sucesiva en cualquier momento” ante lo que describió como la agresión y la histeria de EU.
