La Casa Blanca excluyó ayer a varios de los medios de comunicación más importantes de Estados Unidos de participar en un encuentro con la prensa, avivando las acusaciones de favoritismo del gobierno de Donald Trump.
El secretario de Comunicación de la Casa Blanca, Sean Spicer, le prohibió la entrada a nueve medios a una reunión informal que sería sin grabaciones.
The New York Times, CNN, The Hill, Politico, BuzzFeed, Daily Mail, BBC, Los Angeles Times y New York Daily News fueron los medios a los cuales se les negó el ingreso a la sala del ala oeste. La agencia noticiosa AP y la revista Time decidieron no participar de la reunión como forma de rechazo a la acción de la Casa Blanca.
Entre los medios que sí tuvieron acceso a la reunión estuvieron Breitbart News, One America News Network y The Washington Times, todos con una inclinación republicana. Periodistas de ABC, CBS, The Wall Street Journal, Bloomberg y Fox News también participaron.
De acuerdo con un reporte de CNN, Spicer afirmó que él tomó la decisión de quiénes serían los medios que participarían en dicha reunión.
Por su parte, Sarah Huckabee Sanders, vocera de la Casa Blanca, aseguró en un comunicado que la intención fue incluir a medios representativos de las distintas vías de comunicación para que fueran ellos los que luego transmitieran la información a sus colegas.
Los gobiernos republicanos y demócratas suelen convocar reuniones con grupos de periodistas previamente seleccionados, pero este encuentro fue anunciado como la rueda de prensa diaria habitual, por lo que debía estar abierta a todos los reporteros acreditados.
La acción se da apenas unos días después de la primera conferencia de prensa de Trump en solitario. Allí, el mandatario de Estados Unidos criticó la información que publican los medios, a la vez que evitó responder a varias preguntas referentes a su relación con Rusia.
Por esos días, Trump utilizó su cuenta de Twitter para asegurar que los medios eran los verdaderos enemigos del pueblo estadounidense.
La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca aseguró que “protestó de forma enérgica” a la decisión de la administración Trump de excluir a estos medios. “La junta discutirá este asunto con funcionarios de la Casa Blanca”, aseguró su presidente, Jeff Mason.
Spicer defendió su decisión durante el encuentro con la prensa, alegando que la Casa Blanca ha demostrado “mucha accesibilidad”.
“De hecho, hemos ido más allá, haciendo que nuestros equipos y nuestra sala de prensa sean más accesibles de lo que posiblemente han sido con otra administración”, señaló.
OTRO REGAÑO
Este no fue el único ataque de ayer de Trump hacia los medios. El mandatario aprovechó su discurso presidencial ante la mayor reunión de activistas de derecha para renovar sus críticas a la prensa, en particular por el empleo de fuentes anónimas.
“No se debe permitir [a los periodistas] usar fuentes a menos que mencionen el nombre de alguien”, declaró, apenas horas después que miembros de su equipo informaron a la prensa y exigieron que no se mencionara sus nombres.
“Una fuente dice que Donald Trump es ‘un ser humano horrible, horrible’. Pues que me lo digan en la cara”, dijo Trump en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC, por sus siglas en inglés). “Que no haya más ‘fuentes”.
Los miembros del equipo Trump habitualmente exigen el anonimato cuando hablan con la prensa.
Trump dijo que no se oponía a toda la prensa, sino “solo a los medios o prensa de noticias falsas”.
“Me opongo a la gente que inventa historias e inventa fuentes”, dijo. “No debería permitírseles usar fuentes a menos que usen el nombre de alguien”.
El presidente ha declarado su irritación con las historias de atribución anónima, en particular los numerosos informes sobre contactos entre sus colaboradores de campaña y los rusos, que la Casa Blanca ha rechazado enérgicamente.
“Las noticias falsas no dicen la verdad”, insistió Trump. “No representan al pueblo. Nunca representarán al pueblo y haremos algo al respecto”.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) reprochó estos comentarios. “Nos causan alarma las descalificaciones en contra de los medios que viene haciendo el presidente, por cuanto debilitan la confianza del público y coartan la conversación pública y el respeto por las opiniones y el disenso, factores intrínsecos de la democracia”, dijo el presidente de la SIP, Matt Sanders.
Roberto Rock, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, afirmó que “se sabe que los medios suelen usar este giro como último recurso, cuando las fuentes e informantes no se identifican por temor a represalias”.
Para Trump fue un regreso triunfal a la CPAC: fue recibido con júbilo por una multitud a la que le encanta escuchar críticas a la prensa tradicional.
Después de su ataque frontal a la prensa, Trump pasó a un repaso de sus planes, prometió tomar medidas audaces en materia de salud, comercio, energía y otros rubros.
“Una por una, estamos cumpliendo las promesas que hicimos al pueblo estadounidense”, dijo. “No los decepcionaré”.
Dijo que la ley de salud que heredó del presidente Barack Obama amenaza con provocar una “catástrofe total” y reiteró su promesa de derogarla y reemplazarla por otra.
Destacó su campaña contra la inmigración ilegal y dijo que “en este preciso momento, agentes de inmigración están hallando pandilleros, narcotraficantes y criminales extranjeros y los están mandando al demonio”.
(Con información de AP y AFP)
Presidente arremete contra el FBI
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó el viernes al Buró Federal de Investigaciones (FBI) por no frenar las filtraciones de seguridad nacional a los medios y ordenó a la agencia que hallara a las personas que pasan información clasificada.
Los comentarios de Trump, difundidos en una serie de publicaciones en Twitter, llegan en medio de reportes que señalan que el FBI rechazó un pedido de la Casa Blanca para desmentir recientes noticias sobre contactos entre cercanos a Trump y Rusia durante la campaña presidencial.
Por otra parte, el secretario general de la Casa Blanca, Reince Priebus, pidió a un alto cargo del FBI que disputara los reportes en medios de que los asesores de campaña del presidente Donald Trump mantuvieron contactos frecuentes con agentes rusos de inteligencia antes de las elecciones, según un funcionario de la Casa Blanca.
Priebus hizo su petición el 15 de febrero al director James Comey y el subdirector Andrew McCabe, en momentos en que la Casa Blanca intentaba desacreditar un informe del diario The New York Times sobre conversaciones telefónicas entre agentes de inteligencia rusos y colaboradores de la campaña de Trump.
El FBI no había realizado declaraciones públicas sobre la veracidad del informe ni había indicios de que tuviera la intención de hacerlo a pesar del pedido de la Casa Blanca. Funcionarios de la Casa Blanca solo aceptaron hablar del asunto bajo la condición de anonimato.
Las fuentes de la Casa Blanca dijeron que el FBI fue el primero en expresar reservas sobre la información del Times, pero que no podían pronunciarse de forma pública.
