Un terremoto estremeció una isla de Indonesia ayer y engendró un descomunal tsunami que arrasó con varias viviendas en por lo menos dos ciudades.
El tsunami produjo olas de 3 metros (10 pies) de alto que abrumaron las casas en dos ciudades: Palu, capital de la provincia de Sulawesi, y Donggala, una comunidad más pequeña, además de otros asentamientos costeros, dijo Sutopo Purwo Nugroho, portavoz de la agencia de manejo de emergencias.
Explicó que varias personas están desaparecidas y que algunas casas quedaron hechas añicos. Las comunicaciones con la zona se vieron entorpecidas.
“La interrupción de las telecomunicaciones y la oscuridad imperante están dificultando los intentos de obtener información”, comentó el funcionario. “Usaremos todos los recursos disponibles y mañana [hoy] enviaremos aviones Hércules y helicópteros para dar asistencia a las zonas afectadas”.
La televisión indonesia mostró videos tomados con teléfonos celulares donde se ve a la gente en Palu huyendo despavorida ante el impacto de una ola enorme que embistió inmuebles y una mezquita que ya estaba semiderruida por el temblor. El sismo de 7.5 de magnitud ocurrió ayer y generó varias réplicas, incluso una de magnitud 6.7. Un sismo anterior de 6.1 en Sulawsi mató a varias personas, dejó heridas a 10 y dañó decenas de casas.
Dwikorita Karnawati, directora de la agencia meteorológica nacional, dijo que las olas generadas por el tsunami alcanzaron los 3 metros (10 pies). Una advertencia de tsunami emitida por las autoridades fue derogada media hora después, cuando cedieron las aguas.
