La tuberculosis, una enfermedad infecciosa transmitida por la Mycobacterium tuberculosis, bacteria que casi siempre afecta a los pulmones, persiste en el país y va en aumento, según cifras del Ministerio de Salud (Minsa).
Datos de la institución dan cuenta de que el año pasado se reportaron mil 896 casos de tuberculosis en el país, mientras que en 2016 la cifra llegó a mil 678 y en 2015 fue de mil 515.
La mayoría de los casos ocurrió en la provincia de Panamá y en las comarcas indígenas.
En este escenario, el Programa Nacional de Tuberculosis –con la asistencia técnica del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) y de la University Research Company– brinda los conocimientos y apoyo a los médicos panameños, enfocados en la atención de pacientes y el control de la tuberculosis.
Así lo informó el viceministro de Salud, Eric Ulloa, quien detalló que del total de casos que se reportan en Panamá, el 17% de las personas presenta además el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), por lo cual es difícil tratarlas. “La persona que no se trata o suspende el tratamiento, se convierte en drogorresistente, por lo que es importante tratar de llegar a las personas temprano y que cumplan el tratamiento adecuado y evitar la drogorresistencia y la propagación de la enfermedad”, dijo.
En cuanto a la forma de diagnosticar la tuberculosis, Ulloa explicó que antes se realizaba a través del análisis del esputo, pero ahora hay técnicas de tecnología molecular que implican un diagnóstico más rápido, aunque reconoció que no son tan accesibles, sobre todo en las áreas de difícil acceso.
