El presidente de Turquía, Tayyip Erdogan, dijo ayer que su país abrirá una embajada en Jerusalén oriental, días después de liderar los llamamientos en una cumbre de líderes musulmanes para que el mundo la reconozca como capital de Palestina.
No quedó claro cómo podrá concretar la iniciativa, ya que Israel controla todo Jerusalén, ciudad a la que califica como su capital indivisible.
Erdogan dijo que el consulado general de Turquía en Jerusalén ya está representado por un embajador. “Si Dios quiere, se acerca el día en que de manera oficial, con el permiso de Dios, abriremos nuestra embajada allí”, comentó en un mitin de su partido AKP en la provincia de Karaman.
Las embajadas extranjeras en Israel, incluida la turca, están localizadas en Tel Aviv, lo que refleja el estatus irresoluto de Jerusalén.
Un comunicado hecho público tras la cumbre del miércoles de más de 50 estados musulmanes, incluidos aliados estadounidenses, señaló que consideran la decisión de Trump como una declaración de que Washington se retira de su papel de “patrocinador de la paz” en Medio Oriente.

