El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, expresó a la canciller alemana, Angela Merkel, su desaprobación respecto al asilo que Berlín otorgó a militares turcos acusados de haber participado en el fallido golpe de Estado, de julio de 2016.
“Les hemos preguntado ‘¿Cómo pueden hacer esto?”, declaró Erdogan, según declaraciones difundidas por el diario Hürriyet y recogidas durante el vuelo que llevaba al presidente a la cumbre de la OTAN.
“Desgraciadamente [Angela Merkel] dijo que esto no dependía de ella”, añadió.
La prensa alemana informó a principios de mayo que Berlín había respondido positivamente a las peticiones de asilo de ciudadanos turcos, incluidos militares de la OTAN con sede en Alemania, en un momento en el que Ankara lanzó una purga masiva contra la red del predicador islámico Fethullah Güllen, que vive exiliado en Estados Unidos y al que el régimen turco acusa de instigar el golpe fallido.
El ministerio alemán del Interior declaró el viernes que, a la fecha, hay 217 demandantes de asilo con pasaportes diplomáticos y 220 con pasaportes de servicio. No precisaron cuántos de ellos obtuvieron el asilo, ni cuántos son militares.
Durante el encuentro del jueves, al margen de la cumbre del G7, Merkel “exigió” además la liberación del periodista germanoturco Deniz Yücel, detenido en Turquía desde fines de febrero, acusado de propaganda “terrorista” e incitación al odio.
La relación entre la UE y Turquía se complicó tras el intento de golpe de Estado y se deterioró más durante la campaña por el referendo que reforzó los poderes de Erdogan el pasado abril.
