Los ministros de Exteriores y de Defensa de la Unión Europea (UE) aprobaron ayer la creación a corto plazo de un cuartel general militar en Bruselas para sus misiones “no ejecutivas”, que centralizará en las próximas semanas la jefatura de ciertas operaciones militares en países como Mali y la República Centroafricana.
Al término de la reunión de ministros, la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, dijo estar “orgullosa” por esta decisión, máxime cuando “desde los años 1950” los europeos tienen “dificultades para avanzar en el campo de la defensa, donde la UE tiene un historia marcada sobre todo por la división”.
Aunque España e Italia, así como Francia y Alemania, son partidarios de avanzar en materia de defensa común, otros países de la UE se muestran más reacios, como Reino Unido, ante cualquier iniciativa que pueda asemejarse a un Ejército europeo.
